Con el propósito de alinear la competitividad económica con la sostenibilidad ambiental, la Alcaldía de Barranquilla, mediante la autoridad ambiental Barranquilla Verde, lideró el foro empresarial ‘Finanzas Verdes y Tecnologías Limpias: el nuevo motor de la construcción’.

El encuentro reunió a voceros del Gobierno nacional, líderes de la construcción, gremios y la academia para trazar hojas de ruta frente a las nuevas regulaciones climáticas y las exigencias del mercado.
Durante la jornada, los asistentes analizaron cómo los créditos verdes, los incentivos tributarios y los bonos de financiamiento climático se consolidan como herramientas clave para acelerar la reconversión tecnológica, la economía circular y la adopción de energías renovables en la región.
El eje central de la agenda fue el panel ‘Innovación, Regulación y Competitividad Sostenible’, moderado por Delia Luz Alandete Chica, subdirectora Administrativa y Financiera de Barranquilla Verde.
En este espacio se debatieron las oportunidades que ofrece la estrategia de Negocios Verdes del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, diseñada para que el tejido empresarial integre criterios ecológicos en sus modelos de negocio y se abra paso en mercados internacionales.
Desde la visión de las autoridades locales, la apuesta busca transformar la relación tradicional entre el regulador y el sector privado. Joaquín Buitrago Romero, director de Barranquilla Verde, enfatizó la necesidad de concebir la normativa ambiental como un catalizador de eficiencia:
“El papel de la autoridad ambiental debe trascender el control y la vigilancia. Debemos generar las condiciones para que el sector productivo incorpore tecnología, optimice sus procesos y avance hacia modelos más eficientes. El cumplimiento ambiental no puede entenderse como una simple obligación, sino como una oportunidad para innovar, reducir costos derivados del uso ineficiente de los recursos y fortalecer la competitividad empresarial”.
El encuentro concluyó con un llamado a consolidar alianzas público-privadas que permitan escalar los estándares de edificación sostenible y reconversión industrial en la capital del Atlántico, posicionando a la ciudad como un referente de desarrollo urbano responsable.
Foto: Alcaldía de Barranquilla
