Desde la fe, los jóvenes también gozan y profesan su devoción. Este sábado, las calles de Barranquilla se llenaron de cantos, alabanzas y un rosario multitudinario que reafirmó la identidad espiritual de una ciudad que camina unida en oración. Así se celebraron los 10 años de The Rosary Run, la caminata evangelizadora que congregó a cientos de fieles en una jornada marcada por el encuentro, la esperanza y la alegría juvenil.
La actividad, organizada por la Arquidiócesis de Barranquilla, inició en la parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro con un momento de adoración eucarística y posteriormente recorrió la carrera 45 hasta llegar a la Catedral Metropolitana María Reina de Barranquilla, donde culminó con un espacio de oración comunitaria.
Durante el recorrido, el equipo de Noticias Coopercom conversó con jóvenes pertenecientes a diferentes pastorales juveniles, quienes destacaron que este tipo de iniciativas permiten vivir la fe más allá de los templos, fortaleciendo la comunidad y mostrando una Iglesia cercana a la realidad de la juventud.
El padre Andrés Andrades, encargado de The Rosary Run, señaló que esta décima edición ha sido una experiencia significativa tanto por la masiva asistencia como por el ambiente de gozo vivido durante toda la jornada. Según explicó, el crecimiento del evento evidencia cómo cada vez más jóvenes encuentran en estos espacios una forma auténtica de expresar su espiritualidad.
A lo largo de una década, The Rosary Run se ha consolidado como un escenario de evangelización urbana que reúne a familias, niños, adultos mayores y especialmente a jóvenes, quienes caminan juntos proclamando su fe a través de la oración, la música y el testimonio público.
La celebración de estos 10 años confirma que la fe también se vive en movimiento: en comunidad, en las calles y con la alegría de una generación que continúa encontrando en la espiritualidad un motivo de encuentro y transformación social.
