A días de la realización de las elecciones legislativas, la Misión de Observación Electoral, MOE, y la Defensoría del Pueblo lanzan alertas por posibles riesgos electorales en distintas zonas del país. A la fecha, ambas entidades anunciaron que Barranquilla y el Atlántico se encuentran en alerta por riesgo electoral.

Desde la MOE informaron que el territorio atlanticense alcanzó la alerta extrema de riesgo por distintos factores, entre esos la seguridad, por la presencia de grupos armados, los cuales podrían afectar el desarrollo del debate electoral del próximo 8 de marzo y, posteriormente, la primera vuelta presidencial en abril. A pesar de que el territorio siempre se ha encontrado con alertas en época electoral, en esta oportunidad el riesgo es aún mayor dado el aumento de la criminalidad en este sector.
“Calificó a todos los municipios del departamento del Atlántico como en riesgo por factores de violencia. Además, hace un llamado particular de acción urgente, como lo denomina la Defensoría, sobre los municipios de Baranoa, Campo de la Cruz, Luruaco, Malambo y Polonuevo, por presencia de grupos delincuenciales y dinámicas asociadas al conflicto, así como fenómenos como la extorsión y la delincuencia organizada”, contó Jessyka Manotas, gerente de Proyectos de la MOE.
Desde la entidad, calificaron que el 61% del territorio atlanticense se encuentra en riesgo, pero que a la fecha Barranquilla se encuentra en riesgo extremo, mientras que poblaciones como Soledad y Repelón representan un riesgo medio.
Por su parte, desde la Defensoría del Pueblo se destacó que ante las autoridades ya fueron presentadas las alertas tempranas de cara a las elecciones legislativas. La defensora Iris Marín resaltó que el temor de la entidad va por la presencia de grupos armados y cómo esto puede influir negativamente en el voto de los ciudadanos.
“Nuestra preocupación central no es sobre la realización de la jornada de las elecciones. Nuestra preocupación central es sobre la libertad con la que se desarrollarán esas elecciones en el país. El riesgo no es la cancelación de las votaciones, sino la consolidación de una democracia meramente formal en algunas regiones que ignora el silencio obligado de las comunidades ante la gobernanza de los grupos armados”, contó Marín.
Con las alertas ya presentadas los gobiernos locales ya preparan planes de seguridad enfocados a garantizar un correcto debate electoral este próximo 8 de marzo en todo el territorio atlanticense.
