El retiro del brigadier general Edwin Masleider Urrego Pedraza de la Policía Nacional abrió un nuevo capítulo de tensión política entre el Gobierno y sectores de la institución, luego de que el presidente Gustavo Petro asegurara que el oficial habría estado vinculado a un presunto plan para “entrampamiento” en su contra.

A la controversia se sumaron las fuertes declaraciones del ministro del Interior, Armando Benedetti, quien señaló directamente al uniformado y negó que su salida estuviera relacionada con el allanamiento a su vivienda en noviembre pasado.
La decisión de apartar a Urrego, quien hasta ahora se desempeñaba como comandante de la Policía Metropolitana de Cali, fue oficializada mediante decreto presidencial bajo la figura de llamamiento a calificar servicios. Este mecanismo permite retirar a oficiales que cumplen el tiempo requerido para acceder a la asignación de retiro sin afectar su rango.
El caso tomó fuerza luego de que, durante un Consejo de Ministros realizado en Córdoba, el presidente Petro revelara que ordenó el retiro de un general por una supuesta misión irregular.
“Hay un general que ordené retirar, de la Policía. Tenía una misión extraña, alguien le dio la orden para ponerme sustancias psicoactivas en el carro”, afirmó el mandatario en ese momento.
Aunque inicialmente no mencionó el nombre, horas después se confirmó que se trataba de Urrego, oficial con más de 31 años de servicio y quien meses atrás había comandado la Policía Metropolitana de Barranquilla.
Tras conocerse la decisión, el ministro del Interior, Armando Benedetti, lanzó una respuesta directa contra el general retirado, asegurando que este intentaba desviar la atención pública atribuyendo su salida al allanamiento realizado el 11 de noviembre en su residencia en Lagos del Caujaral, Puerto Colombia.
“El general retirado Urrego, de forma sospechosa, quiere hacer creer a la opinión y a los periodistas de que fue botado por el allanamiento que me hicieron de forma ilegal el 11 de noviembre”, afirmó.
El jefe de la cartera política sostuvo que la verdadera razón del retiro sería un informe de inteligencia relacionado con un presunto intento de incriminar al presidente.
“Resulta que a él lo botan es por un informe de inteligencia donde él quería hacer un entrampamiento al señor presidente de la República. Así que no se venga a escudar en mí, no sea cobarde”, agregó.
Benedetti también mencionó supuestas conductas irregulares durante la carrera del oficial.
“A usted lo sacaron fue por un entrampamiento que quería hacer, también por su paso por la Polfa, por la Dijín y por actos sospechosos en ese pasado. Al mismo tiempo, por su cargo le está prohibido deliberar y usted se estaba aliando con otras fuerzas políticas para delinquir”, sostuvo.
Urrego había ocupado cargos estratégicos dentro de la Policía Nacional y su nombre ya había aparecido en el debate público tras el allanamiento a la vivienda de Benedetti en 2025, cuando dirigía la Policía Metropolitana de Barranquilla. Posteriormente fue trasladado a Cali, donde permaneció hasta su salida oficial.
El decreto de retiro señala que el oficial permanecerá durante tres meses en alta administrativa en la pagaduría institucional, como lo establece la normativa vigente, mientras se formaliza su asignación de retiro.
Por ahora no existe un proceso penal anunciado contra el uniformado, pero el episodio profundiza la tensión entre el Gobierno y sectores de la fuerza pública, en medio de acusaciones cruzadas que pasan del terreno disciplinario al político.
Redacción: judiciales
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