“Hoy, de acuerdo a los estándares internacionales que se miden por tasa de homicidios por cada 100.000 mil habitantes, Bogotá está a punto de dejar completamente el mundo de las ciudades violentas y pasar al mundo de las ciudades en proceso real de pacificación”.
Así lo dijo el Presidente Gustavo Petro, al término del Consejo de Seguridad Humana Integral que lideró este miércoles en compañía de la Alcaldesa de Bogotá, Claudia López; el Ministro de Defensa, Iván Velásquez; el Fiscal General de la Nación, Francisco Barbosa; representantes de la Procuraduría y la Defensoría del Pueblo; los altos mandos de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional y miembros del Gabinete Distrital.
El Mandatario consideró que es preciso reconocer ese hecho que poco se menciona. “Si yo miro hacia 1993, hace ya casi 30 años, Bogotá era 9 veces más violenta que hoy”, es decir que “era una de las ciudades más violentas del mundo”.
De acuerdo con el Jefe de Estado, la capital pasó en dicho lapso de tener 93 homicidios por cada 100 mil habitantes a aproximarse al indicador de 10 homicidios por cada 100 mil habitantes, lo que la sacaría del listado de metrópolis más violentas en el mundo.
El Mandatario preguntó qué es lo que ha determinado que, en 30 años, la ciudad casi que permanentemente, año tras año, baje su tasa de homicidios de 93 a ya casi 10, es decir, 9 veces menos violenta.
Al respecto, dijo: “No hay sino una explicación, porque aquí no ha habido más policía, aquí no ha habido ejército en las calles sino de vez en vez, no ha habido más cárceles desde ese entonces, casi. Lo que ha existido en Bogotá se llama justicia social, fuertes programas de inclusión social, el más grande, el más sostenido y el de más dinero invertido, la educación”.
En este sentido, el Presidente explicó que, durante 30 años, el Distrito cada vez más ha decidido que la educación pública es una prioridad fundamental y que la inclusión social es un eje fundamental de la paz.
Sostuvo que los indicadores sociales de la ciudad, aun con el episodio de la pandemia por el covid-19, muestran que en estos 30 años han bajado sustancialmente las líneas de pobreza y pobreza multidimensional y han crecido, también sustancialmente, los niveles de justicia social en la sociedad bogotana.
“Eso explica la caída de la violencia, y es un ejemplo para el país, que queremos reproducir, porque sobre eso se cimenta la tesis de la seguridad humana”, afirmó.
“Si logramos más equidad social, más inclusión social de territorios durante siglos abandonados, de capas poblacionales a los que nunca se les miraba, podremos conquistar mejores niveles de paz social, que es lo que queremos alcanzar con el concepto de la paz total”, concluyó el Presidente de la República.
