En una operación reciente en la zona turística del municipio de Juan de Acosta, en el departamento del Atlántico, personal especializado de la empresa de energía Air-e descubrió que 13 cabañas o casas de recreo estaban operando con energía robada.
Este procedimiento se llevó a cabo en las proximidades de El Vaivén, donde estas cabañas estaban conectadas directamente a la infraestructura eléctrica de Air-e sin la debida autorización de la compañía, lo que significa que no eran clientes de la empresa y estaban evadiendo el pago de impuestos de alumbrado público y tasas de seguridad.
La mayoría de los casos se identificaron en la Urbanización El Jobo, en cabañas como Villa Luz, VIP, Villa Lupita, El Diamante, Villa El Gran Aragón, y en la Urbanización Valles del Jobo, además de tres predios sin identificación.
El monto total de la defraudación de fluidos asciende a aproximadamente 15 millones de pesos mensuales, considerando que varias de estas cabañas utilizaban equipos como piscinas, aire acondicionado y otros electrodomésticos, lo que equivale a un promedio anual de 180 millones de pesos.
“En los procesos penales los usuarios se exponen a prisión de hasta 72 meses y multas de hasta 150 salarios mínimos legales mensuales vigentes por incurrir en el delito de Defraudación de Fluidos. Además, los usuarios comerciales se exponen al cierre temporal de su establecimiento o al cierre definitivo en caso de reincidencia, tal y como lo consagra el Código Nacional de Policía y de Convivencia Ciudadana” Expresó Fermín de la Hoz, Gerente de Servicios jurídicos de Air-e.
Escrito por: Carlos Daniel Martelo Mackenzie.
