Carlos Nuño cumple 50 años de trayectoria artística junto a la orquesta La Grande de Madrid. Sus canciones y aplausos comenzaron en la capital de España y se esparcieron por América. Desde entonces, su interpretación de La puerta de Alcalá se convirtió en una de sus cartas de presentación y contribuyó a darle reconocimiento entre el público, junto a otras piezas musicales.

Carismático, dueño de una voz reconocible y de una vocación musical que ha resistido el paso del tiempo, el cantante hispano celebrará sus bodas de oro artísticas en Barranquilla.
El festejo tendrá como escenario el Museo a Cielo Abierto, ubicado en la calle 41 con carrera 52, en el emblemático barrio Abajo, uno de los espacios que comienza a consolidarse en el mapa de la cultura popular de la capital del Atlántico. La cita será el domingo primero de noviembre.
El espectáculo comenzará a las 4 p. m., bajo la organización de Rumba Trailer Producciones.
Detrás de esta celebración se encuentra una historia que comenzó mucho antes de los grandes escenarios y las giras internacionales. Nacido en Valencia, España, Carlos Nuño tuvo su primer acercamiento profesional a la música a los ocho años, cuando realizó su primera grabación. A esa edad ya había comenzado a participar en obras teatrales, programas radiales juveniles y procesos de formación musical en el conservatorio.
Un año después, su talento llamó la atención del compositor y productor Pablo Herrero, reconocido por su trabajo en grandes éxitos de Nino Bravo. El encuentro resultó decisivo: Herrero se convirtió en su mentor y lo incorporó a su sello discográfico. Fue una escuela temprana para quien, con el paso de los años, no se conformaría con interpretar canciones, sino que también aprendería los secretos del estudio, los arreglos y la producción.
Del estudio a los grandes escenarios
La curiosidad y la disciplina lo llevaron a desempeñarse como asistente de estudio, técnico de grabación y arreglista. Mientras ampliaba sus conocimientos detrás de las consolas, su faceta de intérprete ganaba reconocimiento. Compartió escenarios con figuras de la música hispana como Dyango, José Luis Rodríguez, conocido como El Puma; José Luis Perales, Camilo Sesto, José José y Rocío Dúrcal, entre otros.
Su recorrido también lo condujo a escenarios de primer orden, como el Madison Square Garden de Nueva York y el Caesars Palace de Las Vegas. En este último permaneció durante tres años consecutivos como figura estelar, con participación en galas junto a Luis Miguel.
La dimensión de su carrera se refleja en cifras que dan cuenta de su alcance: más de 15 millones de copias vendidas, alrededor de 500 millones de visualizaciones en sus diferentes videos y presentaciones en más de un centenar de países. Entre sus experiencias más singulares figura haber ofrecido tres conciertos en tres países distintos durante una misma jornada.
A ese recorrido se suman reconocimientos internacionales, como la entrega de la llave de la ciudad de Miami, menciones honoríficas en el Festival de Viña del Mar, en Chile, y distinciones recibidas en más de 25 países, además de reconocimientos relacionados con la Academia Grammy y Billboard.

Un creador de múltiples oficios
La trayectoria de Nuño no se limita a los micrófonos ni a las luces del escenario. A lo largo de cinco décadas ha registrado más de 50 producciones discográficas en español, inglés, italiano, francés y portugués. Como autor y compositor ha firmado más de 500 obras, mientras que su trabajo como productor, arreglista e ingeniero de audio le ha permitido participar en proyectos de numerosos intérpretes.
En esa lista aparecen nombres como Nino Segarra, Eddie Santiago, Rey Ruiz, Álvaro Torres, Enrique Iglesias, Rocío Dúrcal, José José, Lisandro Meza, Bobby Cruz, Wichie Camacho, Servando y Florentino, entre muchos otros. En total, su experiencia profesional lo ha llevado a colaborar con más de 150 artistas de reconocimiento internacional.
Su repertorio como cantante conserva piezas que han acompañado sus presentaciones y giras, entre ellas Medley a Julio Iglesias, La puerta de Alcalá, Corazón embustero, Una gaviota en Madrid, Agüita de coco, Ódiame, Júrame y California. Su vínculo artístico con Julio Iglesias, cuyas canciones interpretó desde los comienzos de su carrera, encontró una nueva expresión en 2026 con Gracias Julio, un homenaje integrado por 19 temas del reconocido cantante español, reinterpretados en distintos géneros del pop con acompañamiento de orquesta sinfónica.
La música también se cuenta frente a las cámaras
El artista ha extendido su actividad a la televisión, con el programa Carlos Nuño Entre Amigos, transmitido desde Cali, ciudad en la que actualmente desarrolla buena parte de sus proyectos musicales y empresariales. Allí trabaja junto a su esposa y mánager, Edith Sáenz, al frente del sello discográfico UAP (Unión Arte y Producción), iniciativa dedicada a impulsar nuevos talentos y desarrollar propuestas con proyección internacional.
En esta etapa ha sumado colaboraciones que ratifican su interés por explorar nuevos sonidos. Entre ellas figuran Cartagena, concebida como homenaje al aniversario 491 de la ciudad; una versión en salsa romántica de Insoportablemente bella, junto a Eddy Saa; y el dueto Vuela alto, con el cantante colombiano Nelson Gómez.
A comienzos de 2025 presentó una nueva versión de El manisero y participó como vocalista invitado de la orquesta caleña La Identidad en una interpretación del clásico salsero Mujeres. También grabó Torero, a dúo con Wichie Camacho.
Su inquietud artística ha traspasado incluso las fronteras de la música. Actualmente figura como protagonista de la película Sofía, producción cinematográfica con estreno internacional y disponible en plataformas como Prime Video en Estados Unidos.
En el terreno discográfico, California ha alcanzado una importante presencia en plataformas digitales y mercados internacionales, con registros de primer lugar en emisoras radiales. Entretanto, prepara Te acordarás de mí, composición propia con la que vuelve a explorar los matices de la salsa romántica.
Cincuenta años y nuevos caminos
A sus cinco décadas de actividad, Carlos Nuño conserva la inquietud de quien todavía encuentra motivos para entrar a un estudio, subir a una tarima o emprender un nuevo proyecto. Intérprete, compositor, productor, arreglista y ahora también actor, ha construido una carrera que enlaza distintas facetas de la industria del entretenimiento.
Barranquilla será, por tanto, una nueva estación en ese recorrido. El próximo domingo, en el barrio Abajo, las canciones que acompañaron sus comienzos volverán a encontrarse con el público, esta vez para celebrar medio siglo de una historia musical que nació en España, cruzó fronteras y sigue escribiéndose.
