La noche del martes, en una vivienda del barrio Santo Domingo, en el suroccidente de Barranquilla, una discusión de pareja terminó en un hecho que hoy tiene dos relatos. El de las autoridades y el de la propia mujer que resultó herida.

De acuerdo con el reporte oficial, Maribel Otero Vásquez, de 28 años, se encontraba departiendo e ingiriendo bebidas alcohólicas con su pareja sentimental, Leider Moreno Areiza, de 27, en la transversal 1E #80-51. En medio de la noche, ella decidió entrar a descansar, pero el hombre quiso volver a salir. La negativa de la mujer provocó una discusión que escaló rápidamente, primero, golpes; después, un cuchillo.
La policía indicó que Moreno hirió a la mujer en la región cervical izquierda. Vecinos del sector reaccionaron y la trasladaron de urgencia a la Clínica San Ignacio, donde recibió atención médica. El presunto agresor fue capturado minutos después y deberá responder por tentativa de feminicidio.
El caso, sin embargo, no sería un hecho aislado. Las autoridades señalaron que Otero ya había denunciado al mismo hombre por violencia intrafamiliar el 1 de noviembre de 2025. Además, el detenido registra anotaciones por amenazas en 2025 y por hurto en 2018.
Pero horas después de conocerse la versión oficial, la historia tomó otro rumbo en redes sociales.
Desde su cuenta personal, la propia Maribel publicó dos mensajes asegurando que se encuentra fuera de peligro, que varias páginas están difundiendo información falsa y que lo sucedido “tiene otra versión” que considera un asunto personal. También pidió respeto por su imagen y advirtió posibles acciones contra quienes, según escribió, están compartiendo contenido que no corresponde a la realidad.
Mientras la investigación avanza, la mujer, que en sus redes se muestra participando en torneos como jugadora semiprofesional de billar, pasó en cuestión de horas de una vida cotidiana a convertirse en tema de conversación pública.
Ahora será la justicia la que establezca responsabilidades. Entre tanto, el caso deja al descubierto un escenario cada vez más común. Un hecho violento, una captura, una víctima que decide hablar y una discusión paralela en internet que corre más rápido que cualquier proceso judicial.
Redacción: judiciales
Foto: cortesía
