La Gobernación del Atlántico informó que durante lo corrido de 2026 no se han registrado muertes asociadas a la desnutrición aguda en menores de cinco años. El resultado, según la Secretaría de Salud departamental, representa el cumplimiento de la meta establecida para reducir la mortalidad por esta causa.
De acuerdo con el Sistema de Vigilancia Epidemiológica (Sivigila), con corte a la semana epidemiológica 30, correspondiente al primero de agosto, el departamento notificó al Instituto Nacional de Salud 206 casos de desnutrición aguda. La cifra es ligeramente superior a los 204 casos reportados en el mismo periodo de 2025.
Más detección y atención oportuna
Para las autoridades, el aumento en las notificaciones no significa necesariamente un deterioro de la situación nutricional, sino también un fortalecimiento de la búsqueda activa y de la capacidad para identificar a los menores que presentan algún riesgo.
En ese seguimiento, 65 niños lograron recuperarse y actualmente presentan un peso adecuado para la talla. Además, se identificaron 98 menores con diagnóstico de riesgo de desnutrición, a quienes se les activaron de manera inmediata las rutas de atención.
El 71 % de los niños pertenecientes a la población subsidiada mostró una mejoría en sus indicadores de peso. También se registró una disminución del 17,5 % en la proporción de casos de desnutrición entre los menores de un año.
A estos resultados se suma una reducción del 24,7 % en los casos de enfermedades diarreicas agudas (EDA) durante 2026, teniendo en cuenta que este tipo de enfermedades puede agravar las condiciones nutricionales de los niños.
Avances en los municipios
El comportamiento de los casos también muestra reducciones importantes en varios municipios del departamento. Candelaria y Usiacurí registraron una disminución del 100 %, al pasar a cero casos, mientras que Suan presentó una reducción del 75 %.
También se reportaron descensos en Tubará, con 67 %; Juan de Acosta, 60 %; Palmar de Varela, 40 %; Galapa, 38 %; Ponedera, 33 %, y Malambo, 21 %.
Sabanalarga, Luruaco y Piojó permanecen estables, mientras que la vigilancia se mantiene en otros territorios. En Puerto Colombia, donde fueron identificados seis casos frente a ninguno en 2025, la Secretaría de Salud mantiene un seguimiento especial.
La búsqueda activa también permitió aumentar la identificación de menores en riesgo. Durante el primer semestre de 2026, Campo de la Cruz registró un incremento del 500 % en la captación de casos frente al año anterior, Polonuevo del 300 % y Luruaco del 200 %.
Lactancia materna, una prioridad
El secretario de Salud del Atlántico, Luis Carlos Fajardo Jordán, recordó que en 2025 la mortalidad por desnutrición se redujo en 38 % y señaló que el trabajo realizado desde entonces ha permitido consolidar las acciones de prevención y atención.
Entre las estrategias se encuentra el Programa de Apoyo Médico Especializado a las ESE (Pamese), mediante el cual especialistas en pediatría, ginecología y medicina interna acompañan a los hospitales locales y supervisan la calidad de la atención.
De acuerdo con Fajardo Jordán, el acompañamiento de las familias también resulta fundamental para prevenir complicaciones. “Necesitamos la ayuda de los padres para que lleven oportunamente a todos los controles a sus niños”, señaló.
El funcionario también llamó la atención sobre la importancia de la lactancia materna exclusiva, especialmente porque el 35 % de los pacientes diagnosticados con desnutrición son menores de un año.
Una red para proteger a la primera infancia
En el Atlántico funcionan actualmente 32 salas de lactancia distribuidas en 16 municipios. Además, 80 profesionales de la salud fueron certificados recientemente como consejeros de lactancia materna, con participación de personal de IPS y hospitales de los 22 municipios.
Estas acciones se complementan con la estrategia Iami, Instituciones Amigas de la Mujer y la Infancia, mediante la cual se brinda acompañamiento técnico a los hospitales públicos para fortalecer la atención de las madres, los recién nacidos y los niños durante sus primeros años de vida.
Las autoridades departamentales consideran que el resultado de cero muertes por desnutrición aguda representa un avance para la salud pública, pero advierten que el reto continúa siendo mantener la vigilancia permanente.
