SANTIAGO.- Los chilenos rechazaron el domingo en un plebiscito el proyecto de la nueva constitución elaborado por una asamblea que estuvo dominada por fuerzas de derecha, y el gobierno izquierdista de Gabriel Boric ya anunció que no planea volver a convocar a asamblea que escriba un tercer texto que busque reemplazar a la Carta Magna vigente desde el régimen de Augusto Pinochet.
Con más de la mitad de los votos escrutados, el conteo del Servicio Electoral de Chile arrojaba una ventaja de más de diez puntos al “en contra” (55,16%) frente al “a favor” (44,84%).
Aunque las últimas encuestas daban una ventaja al rechazo al texto, el domingo había incertidumbre por el alto número de indecisos o con opinión cambiante.
El nuevo texto, redactado por una mayoría de constituyentes de la derecha y la ultraderecha, es más conservador que el que pretende sustituir tanto en lo moral como en lo económico, ya que profundizaría en los principios del libre mercado, reduciría la intervención del Estado y podría limitar algunos derechos, como los reproductivos.
La votación se produjo en medio de un hastío generalizado de la ciudadanía y un año después de que los chilenos rechazaran con un 62% de los votos otro proyecto, entonces redactado por una constituyente con mayoría de izquierda, que muchos calificaron como una de las iniciativas constitucionales más progresistas del mundo, e incluso fue tildada de radical.
Por este motivo no dejaba de ser paradójico que fuera la izquierda y el oficialismo la que promoviera mantener vigente la Constitución legada por Augusto Pinochet (1973-1990), que ha sido reformada hasta en 70 ocasiones.
La portavoz del gobierno, Camila Vallejo, aseguró que cualquiera sea el resultado del voto, que en Chile es obligatorio, no habrá más intentos de redactar un nuevo texto durante esta administración.
Fuente: La Nación.-
