En las últimas horas, los nombres de Dionisio Frías y Dani Frías han retumbado en el diario conversar de muchos de los barranquilleros que, con incertidumbre, parecen esperar la resolución de lo que parece ser ya una ‘película de terror’.
En este sentido, el atentado que sufrieron los hermanos ‘40’ el pasado sábado 18 de enero en las vísperas de la Lectura del Bando ha traído repercusiones de alta atención tanto para las autoridades como para el personal médico que presta sus servicios en el centro hospitalario donde se encuentran estos dos hombres.
Es la Clínica La Merced, el lugar donde en los últimos días, presuntamente, se ha centrado la atención de grupos delincuenciales que sostienen una guerra por el dominio de los territorios en la ciudad.
Es importante recordar que alias ‘Gordo 40’ y su hermano se encuentran con pronóstico reservado luego de recibir un total de 25 disparos (14 Dionisio y 11 Dani) en medio de un hecho de sangre que sufrieron cuando se encontraban en su vehículo en el centro de Barranquilla.
A raíz de este suceso, en redes sociales se han hecho virales supuestos panfletos amenazantes con el sello del grupo criminal “Rastrojos-Costeños”, en los cuales se puede observar cómo señalan al cuerpo médico y enfermero de La Merced por las atenciones prestadas a Dionisio y Dani.
“En las próximas 24 horas se estará dando recompensa de cada doctor y enfermera de la Clínica La Merced ya que no acataron el llamado”, se lee en uno de los presuntos comunicados compartidos por la organización delictiva.
Debido a esto, el centro hospitalario tomó medidas ante estos hechos y emitió un comunicado en el que expresa que “la entidad de salud ha informado a las autoridades competentes, quienes han tomado medidas necesarias para garantizar la seguridad”.
Por otra parte, la Policía Metropolitana de Barranquilla también anunció en un comunicado a la opinión pública que “se han analizado los panfletos y no existe certeza sobre su veracidad, teniendo en cuenta varios aspectos que usualmente se observan en este tipo de mensajes intimidatorios atribuibles a estructuras delincuenciales”.
Sin embargo, la institución judicial también pidió a la comunidad “abstenerse de difundir estos panfletos para evitar la propagación del temor y la tensión en la ciudadanía”.
Hasta el momento, la fuerza pública sigue adelantando las investigaciones que permitan esclarecer el origen de los supuestos documentos de carácter intimidatorio. No obstante, como medida preventiva, uniformados de la policía se encuentran en la zona del centro asistencial garantizando la seguridad e integridad del personal que labora en la entidad de salud.
