miércoles, septiembre 9, 2026 10:31 pm

Casa Barranquilla¿Cómo evitar un golpe de calor? Las claves vitales para proteger a niños, adultos mayores y mascotas en el Caribe

¿Cómo evitar un golpe de calor? Las claves vitales para proteger a niños, adultos mayores y mascotas en el Caribe

por Yuraine Rambal Romero

El aumento progresivo de las temperaturas globales ha consolidado al golpe de calor como un riesgo constante para la salud pública. Esta condición médica severa ocurre cuando el cuerpo supera los 40 °C debido a la incapacidad del sistema termorregulador para disipar el calor ambiental o el generado por el esfuerzo físico. A diferencia de un agotamiento térmico convencional, el golpe de calor constituye una emergencia que puede desencadenar fallo multiorgánico y secuelas neurológicas si no se interviene a tiempo.

La pediatra Johana Penagos da a conocer que en la población infantil la vulnerabilidad responde a factores biológicos y de dependencia. Los niños producen más calor metabólico por unidad de masa corporal durante el ejercicio y poseen una capacidad de sudoración inferior a la de un adulto. La causa más recurrente de choque térmico en menores está asociada a la exposición prolongada en espacios cerrados sin ventilación, como vehículos estacionados, o a la actividad física intensa bajo el sol. Para prevenir estos incidentes, la especialista recomienda mantener una hidratación constante con agua, vestir a los niños con prendas ligeras de colores claros y evitar de forma estricta dejarlos dentro de automóviles, incluso por lapsos breves.

Por su parte, en los adultos especialmente adultos mayores y personas con enfermedades crónicas el origen del cuadro suele estar ligado al consumo de medicamentos que alteran la sudoración, a la deshidratación acumulada y al trabajo manual o deportivo bajo el sol. La prevención exige en programar las tareas al aire libre en las primeras horas de la mañana o al atardecer, buscar entornos climatizados o con sombra, e incrementar el consumo de líquidos sin esperar a sentir sed, restringiendo bebidas alcohólicas o altamente azucaradas que favorecen la pérdida de fluidos.

Las mascotas experimentan este fenómeno bajo dinámicas particulares, pues carecen de glándulas sudoríparas distribuidas en la piel y regulan su temperatura corporal principalmente a través del jadeo y el contacto con superficies frías. Las causas más comunes de colapso térmico en perros y gatos incluyen paseos sobre asfalto caliente a mediodía, permanencia en patios sin refugio ventilado y el confinamiento en vehículos. La protección animal requiere garantizar acceso ininterrumpido a agua fresca, programar las caminatas en horarios de menor radiación solar y evitar el ejercicio exigente durante las horas centrales del día.

La prevención de esta amenaza sanitaria depende de la detección temprana de síntomas de alerta como mareos, confusión, piel seca y caliente, o jadeo excesivo en animales seguida de un enfriamiento inmediato del afectado en un área ventilada mientras se solicita asistencia médica o veterinaria de urgencia. La implementación de hábitos preventivos en el hogar y en los espacios comunitarios sigue siendo la estrategia más eficaz para neutralizar los efectos de las altas temperaturas en los sectores más expuestos de la sociedad.

Foto y texto: Yuraine Rambal