La investigación por el asesinato de Celeste Valentina Osorio Duque, la niña de tres años que murió tras un ataque a bala contra una panadería en el municipio de Polonuevo, tomó un nuevo rumbo luego de que Andrés Felipe Castro Castro, de 20 años, entregara una declaración en la que aseguró haber participado en el atentado y explicó cuál habría sido el objetivo de la acción criminal.
El joven fue capturado el pasado 21 de julio en el municipio de Baranoa por el delito de porte ilegal de arma de fuego. La Seccional Atlántico de la Fiscalía confirmó que un juez le impuso medida de aseguramiento en centro de detención por el delito de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones, cargo que no aceptó durante las audiencias preliminares.
Sin embargo, en medio del proceso judicial, Castro Castro manifestó de manera voluntaria su intención de rendir interrogatorio ante la Fiscalía para aportar información relacionada con el atentado ocurrido en la Panadería Santander, donde Celeste perdió la vida tras ser alcanzada por uno de los disparos.
De acuerdo con la declaración conocida, el procesado afirmó que hace entre tres y cuatro meses ingresó al grupo delincuencial ‘La Nueva Generación’, inicialmente como expendedor de marihuana en Baranoa y, posteriormente, recibió la orden de participar en atentados contra comerciantes que, presuntamente, se negaban a pagar extorsiones.
Según su versión, el día del ataque descendió del vehículo en el que se movilizaba, se acercó a una de las ventanas del establecimiento comercial y disparó en tres oportunidades antes de escapar por una trocha que comunica a Polonuevo con Baranoa.
“Mi jefe me dijo que los dueños de la panadería no querían pagar las extorsiones y que había que darles un susto disparándole al negocio”, habría manifestado durante el interrogatorio.
El joven también aseguró que solo conoció la muerte de la menor al día siguiente, luego de ver la noticia en redes sociales. En su declaración insistió en que el propósito del atentado era intimidar a los propietarios del establecimiento para obligarlos a acceder a las exigencias económicas de la organización criminal.
“Lo que hice fue cumplir la orden que me dio el jefe de disparar contra la panadería para intimidar a los dueños y hacer que pagaran la extorsión”, señaló, según el documento conocido.
La Fiscalía indicó que la información entregada por el procesado será verificada como parte de la investigación que busca esclarecer el homicidio de Celeste e identificar a los demás integrantes de la estructura delincuencial que, presuntamente, participaron en la planeación y ejecución del ataque armado.
Redacción: judiciales
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