En aras de mejorar el acceso a servicios sociales y eliminar la discriminación en Barranquilla, la alcaldía distrital continúa con la formulación del proyecto de políticas públicas dirigidas a la población LGBTIQ+.
Mediante la Oficina de Seguridad y Convivencia Ciudadana, a través de su estrategia #SéTú, se busca la construcción de una sociedad más equitativa en distintos entornos sociales donde no sean discriminados. Entre esos se ven los laborales, donde se les garantice el acceso a un empleo digno; y los educativos, para que no sea afectado su derecho a la educación en sus distintas fases (primaria, bachillerato y educación superior).
Emel Noreña, delegado de la Oficina de Seguridad distrital, contó que este trabajo se ha venido realizando en conjunto con personas de la comunidad LGBTIQ+, para que sean ellos quienes cuenten sus necesidades y sus problemáticas y que el documento final se contribuya a resolverlas. Noreña resaltó cómo la participación de la población ha sido efectiva y la intención de la administración es clara para garantizar sus derechos.
“La política pública consiste en el reconocimiento de los derechos de las personas diversas en nuestra ciudad. Es garantizar que las personas puedan ser libres y que puedan tener acceso a cualquier tipo de derechos, en el tema de salud, en el tema de empleabilidad, en el tema de educación, en el tema del espacio público sobre todo, que es la preocupación directa de nuestra oficina. Estamos arrancando porque la idea siempre ha sido que sea de forma participativa”, resaltó.
Asimismo, destacó que uno de los objetivos principales de esta política pública es garantizar el acceso a la prestación del servicio de salud óptimo.
“La alcaldía lo tiene claro, pero nos toca conversar con las diferentes IPS, EPS, los centros de educación, porque finalmente no queremos que las personas no tengan el privilegio del estudio, que es lo que nos da a nosotros como la continuidad de hacer parte de una ciudadanía”, aseguró el delegado.
Con el proyecto ya socializado, se proyecta presentarlo en el primer trimestre de 2026 ante el Concejo de Barranquilla para su posterior aprobación y puesta en marcha en la ciudad.
