La organización ecologista Greenpeace se mostró escéptica luego de que el príncipe heredero saudita, Mohamed bin Salmán, prometiera que de aquí al 2060, Arabia Saudita alcanzará la neutralidad de carbono.
Greenpeace se pronunció al hecho, comentando que no resulta ninguna casualidad dicha promesa, al producirse a pocos días antes del inicio de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático de 2021, COP26, en Glasgow, Escocia.
En sus declaraciones, el príncipe dijo que quería invertir en nuevas fuentes de energía, como el hidrógeno, y prometió que plantaría 450 millones de árboles, pero no precisó cómo lo haría en un país tan desértico como el suyo.
Por su parte, en un comunicado, la organización ambientalista comentó que esta “parece ser solo una maniobra estratégica para disminuir la presión política de cara a la COP26”. Además, Arabia Saudita no es el único petrolero que ha prometido una reconversión verde en las últimas semanas.
El 8 de octubre, Emiratos Árabes Unidos, aliado de Arabia Saudita, anunció buscar la neutralidad de carbono al 2050, y Baréin anunció este domingo que alcanzará el mismo objetivo de aquí al 2060.
Arabia Saudita no solo utiliza petróleo y gas para satisfacer su demanda de electricidad, sino también para desalar agua, por lo que emite 600 millones de toneladas de CO2 al año.
La BBC publicó que varios países, entre ellos Japón y Arabia Saudita, pidieron a la ONU que minimice la necesidad de reducir rápidamente el uso de energías fósiles.
Edición: Gustavo Enrique Bossio Jiménez
Foto: laizquierdadiario.com
