Tras conocerse de manera completa el fallo en segunda instancia del Consejo de Estado sobre la situación jurídica del corredor universitario. Las administraciones de Puerto Colombia y Barranquilla mostraron su postura sobre la situación.
A través de un extenso documento de 22 páginas, el Consejo de Estado confirmó el fallo en primera instancia del Tribunal Administrativo del Atlántico del 2016, cuando se declaró nula la ordenanza 000075 de 2009, la cual le entregaba control tributario y administrativo del corredor universitario junto a sus urbanizaciones aledañas al municipio de Puerto Colombia. El ente nacional mencionó que esta ordenanza se dio sin las competencias correspondientes y por esto el distrito retomaría el control jurídico de esta zona del departamento.
“De conformidad con el material obrante en el expediente y con la normatividad vigente, la Sala encuentra que, en primer lugar, si la Ordenanza 21 de 1999 tuvo como fundamento jurídico el artículo 14 de la Ley 136 de 1994, debió seguir el procedimiento allí previsto, uno de cuyos pasos era la realización de una consulta popular que no se llevó a cabo. De conformidad con la certificación del Departamento Administrativo de Planeación Distrital, con la Ordenanza 21 de 1999 se está segregando del Distrito Especial, Industrial y Portuario de Barranquilla un área de 1.435.06 hectáreas, para lo cual la Asamblea carecía de facultades”, se lee dentro del fallo del Consejo de Estado.
Cabe resaltar, que durante la entrega del ecoparque del suroccidente, el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, se refirió por primera vez de la situación, donde este alegó que el distrito recupera algo que siempre ha sido suyo, además de ser una confirmación de una sentencia ya ganada hace 9 años (haciendo referencia al fallo en primera instancia del Tribunal Administrativo del Atlántico en 2016). “Es una confirmación de un fallo que ya había ganado Barranquilla hace 9 años en 2016. Le devuelven a la ciudad lo que ya tenía, pero hay que sentarse de todas maneras con el IGAC (Instituto Geográfico Agustín Codazzi). Porque lo que queda en firme ahora es una ley de 1913”, declaró el burgomaestre.
El mandatario distrital también respondió ante los medios de comunicación sobre la consulta de su percepción sobre el pensamiento del alcalde porteño Plinio Cedeño, el cual ha decidido pelear por el corredor universitario. El alcalde Char reconoció que todos debemos pelear, en todas las instancias jurídicas.
Por su parte, durante la instalación de las sesiones extraordinarias de la Asamblea del Atlántico, el secretario jurídico de la gobernación del Atlántico, Rachid Nader dio a conocer su perspectiva sobre esta situación, alegando que es un conflicto que se viene arrastrando desde hace más de 100 años. El funcionario departamental afirmó que desde la Duma han trabajado por llevar a cabo una ordenanza que establezca estos límites, pero no es la primera vez que el Consejo de Estado reversa la decisión tomada.
“En esa escisión es que se trazan unos límites entre Barranquilla y Salgar. Esta Asamblea lo hizo en 1913. Ese conflicto limítrofe luego se trata de solventar en los años 60 a través de una ordenanza que es anulada por el Consejo de Estado en los años 90, lo cual reaviva el conflicto y lleva a que la Asamblea, en el primer gobierno de Eduardo Verano, resolviera el conflicto limítrofe a través de una ordenanza. En este tipo de situaciones lo que se debe iniciar oficiosamente es un proceso de deslinde por parte del Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), donde los representantes legales de Barranquilla y Puerto Colombia se pongan de acuerdo en un trazado provisional que luego debe ser refrendado por el Comité de Ordenamiento Territorial del Congreso”, expuso el funcionario.
Rachid Nader también dio a conocer que mientras se resuelve este asunto jurídico a manos del congreso de la república, será el IGAC el encargado de establecer límites provinciales para que se lleve a cabo la recaudación de impuestos, los permisos de construcción y las normativas de tránsito en el corredor universitario y su zona de afluencia.
Actualmente, las dudas siguen invadiendo a los residentes de los barrios aledaños del corredor universitario, teniendo en cuenta que la recaudación de impuestos y el pago de los impuestos se verían fuertemente afectados.
