La Corporación Autónoma Regional del Atlántico (CRA) dio a conocer una serie de disposiciones destinadas a contrarrestar y reducir el impacto del fenómeno de ‘El Niño’ en el territorio departamental. Según la entidad ambiental, estas tareas buscan salvaguardar las fuentes de agua, optimizar la gestión del riesgo y evitar crisis vinculadas a la escasez hídrica, los incendios forestales y el desabastecimiento.
Dentro de las directrices emitidas, la CRA determinó que se debe dar prelación al consumo humano y a la soberanía alimentaria por encima de cualquier otro aprovechamiento de los cuerpos de agua locales. Del mismo modo, se suspenderán provisionalmente los permisos y consumos destinados a actividades no esenciales o de lujo, tales como el riego de zonas verdes, el lavado privado de automóviles y labores similares.
No se autorizarán nuevos permisos de aprovechamiento hídrico que pongan en riesgo la oferta de agua durante los siguientes cuatro meses, o mientras se extiendan las consecuencias de la temporada de sequía.
Se incrementará la supervisión en los acuíferos y fuentes superficiales más críticas. Habrá una vigilancia especial en entornos ecológicos clave como:
- El Embalse del Guájaro.
- La Ciénaga El Rincón (Lago del Cisne).
- El sistema de humedales del río Magdalena.
- Los demás depósitos de agua del Atlántico.
Con el fin de reducir la probabilidad de emergencias forestales durante esta época de sequía, la autoridad ambiental vetó de forma total las quemas provocadas para la adecuación de suelos agrícolas o industriales.
Finalmente, la corporación confirmó que unirá esfuerzos con los cuerpos de rescate y las administraciones locales. El objetivo es instruir a las brigadas operativas en la contención de conflagraciones, así como en la posterior recuperación ecológica de los terrenos que resulten damnificados.
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