Cuatro familias vivieron momentos de terror durante la madrugada de este domingo, luego de que un grupo de hombres armados irrumpiera en un edificio residencial del barrio Alto Prado, en el norte de Barranquilla, para cometer un violento robo.
El asalto ocurrió hacia la 1:00 de la madrugada en el edificio Plaza Real, ubicado en la carrera 52 con calle 82-54. Según la información oficial conocida hasta el momento, ocho delincuentes llegaron al lugar a bordo de dos vehículos, habrían reducido al vigilante e ingresado al conjunto para cometer el hurto.
Sin embargo, el relato de una de las residentes del edificio difiere de la versión entregada por las autoridades. La mujer aseguró que, de acuerdo con la información que recibió de varios vecinos, el grupo estaría conformado por cerca de 15 hombres, todos con pasamontañas y guantes.
“Entraron como 15 tipos con pasamontañas y guantes, llegaron en dos carros. Lo raro es que ingresaron por el parqueadero de arriba y el vigilante dice que no se dio cuenta cómo entraron”, relató la residente.
La mujer también aseguró que los delincuentes se llevaron el monitor donde se visualizaban las cámaras de seguridad del edificio, lo que dificulta reconstruir lo ocurrido al interior del conjunto residencial.
Según su testimonio, los asaltantes recorrieron el edificio desde el último hasta el primer piso, forzando las puertas de los apartamentos para ingresar a las viviendas.
“Comenzaron a meterse desde el último piso hasta el primero, iban reventando las puertas. Donde lograban entrar se llevaban todo lo de valor”, afirmó.
En uno de los apartamentos, agregó, los delincuentes encontraron la puerta abierta y amarraron al perro de la familia para evitar que alertara a los vecinos. También aseguró que una mujer que llegaba al edificio en ese momento fue interceptada dentro del ascensor y retenida por los asaltantes.
El relato también revela una posible diferencia en el número de participantes. Mientras el vigilante habría manifestado inicialmente que eran alrededor de ocho hombres, la residente indicó que funcionarios de la Dijín le habrían comentado que, por la forma en que actuaron y la magnitud del operativo criminal, podrían haber sido cerca de 15 personas.
En medio del recorrido, los delincuentes incluso habrían preguntado al vigilante cuáles apartamentos pertenecían a personas con mayor capacidad económica. Una de las residentes evitó ser víctima del robo porque recientemente había instalado una cerradura digital, la cual, al parecer, hizo creer a los delincuentes que se trataba de un sistema de seguridad más complejo.
Tras lo ocurrido, los habitantes del edificio manifestaron su preocupación y pidieron reforzar las medidas de seguridad del conjunto residencial para evitar que un hecho similar vuelva a repetirse.
La Policía Metropolitana de Barranquilla mantiene abierta la investigación y adelanta la recolección de pruebas, así como la revisión de cámaras de seguridad externas que permitan establecer cómo ingresó el grupo de delincuentes, cuántas personas participaron realmente en el asalto y cuál fue la ruta de escape utilizada tras cometer el robo.
Redacción: judiciales
