La muerte de Sara Milena Echeverría Alcendra, ocurrida durante una cirugía estética en una clínica del norte de Barranquilla, volvió a poner sobre la mesa una preocupante realidad. En los últimos 15 meses, al menos cuatro mujeres han perdido la vida en el Atlántico luego de someterse a procedimientos estéticos practicados en diferentes escenarios, desde viviendas particulares hasta consultorios y clínicas.
El caso más reciente es el de Sara Milena, de 30 años y madre de dos hijos, quien ingresó al quirófano la mañana del 22 de julio para realizarse una intervención en senos y abdomen. De acuerdo con el relato de su esposo, Carlos Andrés Hernández, la cirugía hacía parte de un proceso que preparó durante cuatro meses, tiempo en el que perdió más de 30 kilos y cumplió con todos los exámenes médicos exigidos por el especialista.
Según su familia, por el procedimiento fueron cancelados 65 millones 300 mil pesos, suma que incluía la cirugía, una corrección de hernia, una bomba para el manejo del dolor y un seguro médico. Sin embargo, durante la intervención Sara presentó complicaciones y sufrió un paro cardiorrespiratorio que terminó con su vida. Ahora será Medicina Legal la entidad encargada de establecer qué ocurrió exactamente durante la operación.
Apenas tres meses antes, otra familia enfrentó una tragedia similar. El 6 de abril de 2026, falleció Yuleidys Fernanda Charris Reales, comerciante de 40 años oriunda de Palmar de Varela, varios días después de someterse a un procedimiento estético realizado en una vivienda del barrio Las Nieves, en el suroriente de Barranquilla.
De acuerdo con la información conocida por las autoridades, la intervención consistió en una reducción de masa muscular en los brazos y retoques abdominales. Días después comenzó a presentar fuertes dolores que obligaron a trasladarla inicialmente al Hospital de Santo Tomás y posteriormente al Hospital Universidad del Norte, donde finalmente falleció.
El 31 de julio de 2025 también murió Luz Estela Machado Rodríguez, instructora de gimnasio de 54 años, luego de aplicarse una sustancia en los glúteos durante un procedimiento realizado en una vivienda del barrio Chiquinquirá. La mujer alcanzó a ser trasladada a la Clínica Murillo, pero los médicos no lograron salvarle la vida.
La primera de esta cadena de casos ocurrió en abril de 2025, cuando falleció la cosmetóloga Carolina Isabel Marenco Lauren, de 28 años. La joven perdió la vida mientras se practicaba una liposucción en un consultorio del norte de Barranquilla. Según la investigación, durante el procedimiento habría recibido una dosis de lidocaína que le produjo complicaciones fatales. Las autoridades también establecieron que la intervención se habría realizado sin autorización de los propietarios del establecimiento.
Aunque cada uno de estos casos presenta circunstancias diferentes, todos tienen un punto en común. Familias que hoy esperan conocer las conclusiones de las investigaciones para establecer si hubo fallas médicas, negligencia o responsabilidades penales detrás de unas intervenciones que terminaron convirtiéndose en tragedias.
Redacción: Alejandro Sandoval
Foto-edición: Alejandro Sandoval
