Indignación y preocupación es el sentimiento que hoy embarga a los familiares de Danián Villamil, el vigilante que fue brutalmente agredido en el barrio Caribe Verde y que permanece hospitalizado, mientras que quienes lo atacaron estarían en libertad.
De acuerdo con sus allegados, el estado de salud de Danián es estable, aunque continúa bajo observación médica. Permanece internado en la Clínica La Merced, pero será trasladado a otro centro asistencial debido a fallas en el equipo para realizarle una tomografía.
Un familiar relató que el vigilante recibió varios puntos en la cabeza por las heridas ocasionadas durante la golpiza y que, aunque se encuentra consciente, en algunos momentos presenta alteraciones nerviosas producto del impacto recibido.
La familia también denunció presuntas irregularidades en el procedimiento posterior a la agresión. Según su versión, dos de los tres atacantes huyeron del lugar, mientras que el tercero fue capturado. Sin embargo, al acudir a la URI para interponer la denuncia, no se la recibieron de inmediato, argumentando la falta de la epicrisis médica y sugiriendo una conciliación.
El familiar explicó que, al regresar al día siguiente con la documentación solicitada, el presunto agresor ya no figuraba en los registros y tampoco aparecía constancia de su ingreso o salida. Señaló además que el mismo día de los hechos, uniformados les habían entregado una fotografía de la cédula del capturado, lo que aumenta las dudas sobre lo ocurrido.
Ante esta situación, los allegados expresaron su temor de que los responsables estén evadiendo a la justicia y aseguraron que uno de ellos residiría en el conjunto Palmeras del Caribe III. La familia no descarta que haya existido algún tipo de irregularidad para permitir la libertad del capturado.
Finalmente, hicieron un llamado urgente a las autoridades para que se esclarezcan los hechos y el caso no quede en la impunidad, insistiendo en que Danián es una víctima de una agresión que pudo tener consecuencias fatales.
Redacción: judiciales
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