Por: Vera Judith Diazgranados-Informe Especial
El hogar de la Familia Durán Pájaro, no ha sido el mismo desde aquel 25 de julio del 2018, cuando, pasadas las 6 de la tarde, sus hijos y sobrinos empezaron a preocuparse porque su regreso, luego de haber acompañado a su hija, en condición de discapacidad al centro de rehabilitación, donde recibía sus terapias, no se había dado.

Hoy, cuando estamos ad portas de cumplirse un año más de esa terrible fecha para sus seres queridos, www.noticiascoopercom.co ha querido indagar, como una muestra de solidaridad, ante las víctimas de este inolvidable caso en la sociedad barranquillera, cómo avanza esta investigación, que marcó todo un hito entre la ciudadanía, por la forma cómo se registró la desaparición y posterior hallazgo, en avanzado estado de descomposición y con unas características bastante extrañas del cuerpo de Brenda Inés Pájaro Bruno, que para ese entonces, tenía 44 años de edad.
Hasta el momento, el presunto homicida, Tomás Enrique Maldonado Cera, alias ‘El Satánico’, pese a estar involucrado en por lo menos, 7 casos similares al de Brenda, aún, no ha sido condenado y, por el contrario, estuvo en libertad, por el vencimiento de términos, pero, fue recapturado, y no precisamente por el caso que estamos tratando.

Por esto, debido a la lentitud con la que avanza el proceso, la principal testigo del hecho y líder de la familia afectada, visiblemente conmovida, Gisella Michell Durán Pájaro, hija mayor de la mujer asesinada, hizo un clamor o exigencia: “queremos Justicia, estamos cansados y vemos con mucha impotencia, como, pese al paso del tiempo, no se efectúa condena alguna sobre el único implicado en el hecho que nos cambió abruptamente, el sentido de la vida a toda la familia”.

Y fue una responsabilidad inesperada la que le tocó asumir a Gisella Michell, que al momento de ocurrido el caso, tenía pocos días de estar viviendo la alegría e ilusión de ser madre por primera vez, sentimiento que fue cambiado por el dolor de perder a la autora de sus días.
El caso de Brenda Pájaro, como fue conocido de manera popular en la ciudad de Barranquilla, ocurrió el 25 de julio del 2018, en momentos, que, como acostumbraba, había abordado el vehículo conducido por el ‘Señor Tomás’, al servicio del centro de rehabilitación ‘Sonrisas de Esperanza’, ubicado en el norte de la ciudad de Barranquilla, con la intención de acompañar a Mariana, su hija en condición de discapacidad (Parálisis Cerebral), a recibir sus terapias, obtenidas mediante acción judicial (Tutela) falladas en contra de la Nueva EPS.
El automotor relacionado, es una camioneta van, que le había sido asignada, hacía por lo menos dos años atrás para el traslado desde su residencia, ubicada en el barrio Costa Hermosa, en el municipio de Soledad, hasta el centro terapéutico, cuyo funcionamiento, se encontraba en el norte de la capital del Atlántico.
“La última comunicación que tuve con ella, fue precisamente el instante en que se transportaba en el vehículo conducido por Maldonado Cera, se tomó una foto y me la envió”, continuó el relato Gisella Michelle.

Con la voz entrecortada, Gisella prosiguió su relato, indicando en torno a como estaba vestida su madre el día de la desaparición, coincidencialmente, muchas personas le preguntaron porqué utilizó esa foto donde su madre lucía la camiseta de la selección Colombia, para difundirla durante los interminables días de la búsqueda y ella solo respondió: “Se la puso porque por esos días no jugaba la selección, pero si había una competencia internacional en Barranquilla” y ella, salió ese día feliz, porque al día siguiente, precisamente, debía viajar a Bogotá para cumplir citas médicas de su compañera inseparable: Su hija en condición de discapacidad, esa que ahora, muestra a su manera, cuanto extraña a su compañera en el proceso de rehabilitación.
De acuerdo con las cámaras de seguridad del sitio y las existentes en la ciudad, se logró establecer, que, si bien Pájaro Bruno si llega a ‘Sonrisas de Esperanza’, deja a la menor recibiendo su tratamiento terapéutico, sale, casi de inmediato y, la gran incógnita es para dónde sale y con quién se va a encontrar.
Fueron varios los videos analizados por los miembros del Gaula, componente Policía Metropolitana de Barranquilla y el Cuerpo Técnico de Investigaciones de la Fiscalía, CTI, los que observaron una y otra vez, logrando establecer, inicialmente, que ella fue captada en momentos que bajaba por la carrera 42F hacia la calle 84.
Además de las cámaras de seguridad, la mujer fue vista ese día por varios de los conductores de la Fundación, que, inclusive, cruzaron palabras con ella y uno de ellos, se percata que en momentos que dialogaba con la mujer, recibe una llamada a su teléfono celular y escucha cuando le responde a quien la llamó que ella ‘Iba para allá’.
Desde ese instante, el caos se empezó a vivir en la familia, pues, el llamado fue de parte del mismo centro de rehabilitación que al culminar las terapias la niña, su madre, no había retornado.
Las horas fueron pasando y la noticia sobre el paradero desconocido de Brenda, son alertados sus hijos menores, quienes, de inmediato, llaman a su hermana mayor, Gisella Michell, quien aún, permanece al frente de todo el proceso.
“Mi hermana me alertó, el mismo 25 de Julio, y, a pesar que llamamos a otros familiares y a su mejor amiga, Ana Lucía Núñez Brito, no obtuvimos respuesta positiva sobre el paradero de mi madre”.
En este momento, es cuando comienza en firme la incertidumbre, debido a que no tenían idea de dónde podría estar su ser querido.

Fue así, como un tío, les empezó a colaborar en la búsqueda de su madre, relató Giselle a www.noticiascoopercom.co y acudieron en primera instancia, a un vecinoque trabajaba en la Sijin y fue la persona que en su concepto, los guio mucho, en torno a la ruta a seguir, llevándolos a varios sitios: hospitales, centros asistenciales, pues pensamos que había podido sufrir un accidente, o ser víctima de la escopolamina, llegando a la sede de Medicina legal, inclusive, sin obtener resultados.
La situación se tornó más desesperante, pues, recibían llamadas de todas partes, donde nos indicaban que la habían visto y todas les daban un margen de credibilidad, pues, debido a que la esperanza de encontrarla con vida, no la perdían. Es así como les decían que la vieron en Las Flores, iban a Las Flores; estaba en el centro, iban al centro y nada; estaba en Cartagena, viajaban a Cartagena y no obtenían respuesta positiva; la vieron en Bucaramanga, acompañada, se trasladaron a la capital de Santander, pero nada.

En algunos casos, les decían que estaba sola, otros les indicaban que estaba acompañada, con un hombre más joven, en otra llamada, dijeron que estaba con dos hombres, todas estas llamadas, nos confundieron aún más, pero no se daban por vencidos.
“Mi madre no tenía un trabajo fijo, pero ella comercializaba de todo: ropa, cojines, zapatos”, ella no se quedaba quieta”.
En una ocasión, prestó dinero y viajó a Cúcuta, para traer mercancías que vendió en Barranquilla.
En este punto de la conversación, Gisella hace un pare para destacar la importancia de las redes sociales, debido a que una vez se efectuaron las publicaciones sobre la desaparición, recibieron reacciones y voces de apoyo, procedentes de personas que ni siquiera, conocían y en medio de la situación, vieron como esta vivencia, había logrado despertar la solidaridad de toda una nación.
Poco a poco, con la ayuda de las autoridades, se fueron uniendo aspectos como llamadas, nombres, personas, actividades que pudieran estar vinculadas con la mujer desaparecida, siendo los primeros en ser citados, su ex-pareja y padre de sus hijos, Jorge Durán González y la mujer por la que se acabó su relación, de nombre Merylin, pues, la mujer no estaba de acuerdo con que él le entregara dinero para el sustento de sus hijos y mucho menos, que tuviera diálogo permanente con su ex.
No obstante, la unión de toda la familia, fue básica y es así, como uno de sus primos, residente en Bogotá, quien trabaja en una ONG de Derechos Humanos, rastreó el número telefónico celular y tras analizar el GPS, arrojó como resultado por la calle 100 con carrera 43, sector de Miramar en Barranquilla y fue desde este momento, cuando las autoridades y la familia adolorida, tuvieron una orientación veraz en torno al paradero su ser querido.

Esa misma persona, orientó a Gisella, en vista que el celular de Brenda, no volvió a ser encendido.
“Entre mi madre y yo no existían secretos, éramos las mejores amigas’ y, muestra de ello, era, que yo conocía la clave de su correo electrónico y fue este aspecto, el que les proporcionó otro avance en la investigación.
Con la ayuda de las autoridades, indagaron sobre conversaciones recientes y constantes, que pudieran estar involucrados con el caso, llegando inicialmente al primer nombre: José Francisco Villamizar Mattos, el hombre que, en una oportunidad, le había efectuado un préstamo a Brenda para comprar mercancía y posteriormente, comercializarla.
“Lo llamamos y se mostró extrañado al ser indagado, ya que, precisamente, el esperaba encontrarse con Brenda en Bogotá, ciudad donde debía viajar el 26 de julio del 2018, es decir, al día siguiente de conocerse su desaparición.
Y fueron varias las comunicaciones que se conocieron con frecuencia entre Brenda y amigos del colegio, padres de otros niños en la misma condición de su hija, los cuales fueron contactados, y, en esta oportunidad, tampoco obtuvieron respuestas satisfactorias.
No obstante, otro de los nombres que aparecía en varias oportunidades entre los correos recibidos y enviados, surgió el de Tomás Enrique Maldonado Cera, el famoso ‘Señor Tomás’ que transportaba a la niña con ‘Condición diferente’ desde hacía dos años, aspecto por el cual, había tenido contacto con toda la familia, ya que se mostraba muy ‘Amigable y servicial’, precisó Gisella.
Por la cabeza de los familiares de Brenda, jamás pasó la idea que quien figuraba como ‘Cordero manso’ culminara siendo el ‘peor de los demonios’.
El señor Tomás”, como le llama Gisella relató en el diálogo con www.noticiascoopercom.co , que durante el tiempo que prestó el servicio de transporte sirvieron para iniciar una “amistad” con la familia, la cual, lo llevó, inclusive a ofrecer sus servicios a otros miembros de la familia, guiar a Brenda en la adquisición de un vehículo e inclusive, ofrecerse, para enseñarle a manejar.
No obstante, su actitud durante los días de desaparición de la mujer, dejaronmucho que desear, pues, actuó con una indiferencia palpable, sólo en unaoportunidad indagó acerca del paradero de quien aparentaba estimar como amiga.
Teniendo la guía de la dirección en el sector de Miramar, se buscan los videos y una vez más, es llamada la hija de Brenda para que identifique y confirme la aparición de su mamá en el material fílmico, donde efectivamente, aparece su la mujer caminando acompañada de un hombre vestido de negro, cuyas características físicas, son semejantes a las de alias ‘El Satánico’, sin que, hasta ese momento, no se pudiera confirmar su participación en el hecho.
Pese a la incertidumbre, la solidaridad de todo el país, se había volcado hacia la familia de Brenda y es así como desde ciudades como Bogotá y Medellín, se realizaron vigilas, marchas y protestas, exigiendo de parte de las autoridades, respuesta acerca del paradero de la mujer.

Las oraciones, provenientes de practicantes de todo tipo de religión o creencia, sumado a la astucia de los investigadores, estaba a punto de llegar a lo que desde un principio se buscaba: La ubicación del cuerpo de Brenda Pájaro.
Y llegó el día esperado, el 28 de agosto del 201, teniendo ya la base de la ubicación del GPS, técnicos de la Sijin y la fiscalía que venían efectuando la búsqueda desde hacía varios días, hallaron en avanzado estado de descomposición, un cuerpo que podría ser el de la mujer desaparecida.
El hallazgo sorprendió a todos: los elementos que tenía al lado de los restos, más la ropa interior que tenía, un anillo, una cadena y una pulsera, sumados a la carta dental, (Aportada por la familia), fueron esenciales para lograr, establecer que el cuerpo correspondía al de la mujer intensamente buscada en la ciudad.

Sin embargo, algunas señales o ‘marcas’ en el cuerpo ayudaron a ir obteniendo luces en la investigación: dos dedos cercenados de la mano, la señal de una estrella diseñada en uno de los brazos y la cruz en la frente, recodaron a los investigadores sobre otros casos de asesinatos en la ciudad con las mismas características.
Luego de haber logrado hallar el cuerpo, ahora venía el precisar quién y porqué lo había hecho.
Llega al proceso otra pieza más: el análisis de las bases de datos contenidas en los dos abonados móviles que figuraban a nombre de la mujer hallada sin vida.
Con esto, se logran definir los denominados ‘Patrones de Comunicación’ utilizados en el proceso.
Aunque pareciera retroceder, los investigadores que una y otra vez, revisaron los procedimientos desarrollados, deciden volver a revisar las imágenes de las cámaras de seguridad:, pero ahora, específicamente, las de la zona de Miramar y se realiza el nuevo análisis de los momentos donde aparece la camioneta van y luego a la mujer caminando con un hombre, que, tras fijar algunas informaciones, se logra establecer que es la misma persona que fingió una amistad y un deseo de servir, la que figuraba como el autor de la muerte de su progenitora.

“Nuestro hogar quedó totalmente destruido e incompleto, pues mi mamá era el pilar del mismo”, enfatizó nostálgicamente Gisella Michell, quien, pese a lo conocido y vivido, jamás desfalleció.
Brenda Inés Pájaro Bruno, contaba con 44 años de edad, al momento de su desaparición, dejó 4 hijos: Gisella Michell, de 29 años – Linda de 22 – Marian, la persona en condición de discapacidad, de 18 y el menor, un varón, 16.
Teniendo evidencias en contra de Maldonado Cera, en febrero del año 2019 y tras tener orden de captura en su contra, es privado de la libertad en su propia residencia, ubicada en el barrio Bellarena de Barranquilla, quien fue encontrado rodeado del cariño de toda su familia, ante los cuales, aparentaba no poder matar ‘Una mosca’.
Por el caso de Brenda Romero, alias ‘El Satánico ‘, es investigado por los delitos de Feminicidio agravado, acceso carnal violento y hurto calificado agravado.
Una vez se produce la captura, en la primera audiencia, la ciudadanía barranquillera tiene conocimiento de la alta peligrosidad que representa este hombre, pues, varios familiares de otras víctimas acudieron para indagar sobre el paradero de su ser querido.
Contra alias ‘El Satánico’, las autoridades indican que existen, por lo menos 7 procesos más, donde las víctimas, en su mayoría, son mujeres e inclusive, miembros de la población LGBTI.
Algunas de las muertes que se le atribuyen a este hombre están: Osnaider Gutiérrez, Yilibeth Yinina Manjarrez Almarales, Aida Rocío Antolínez Lizarazo, Rolando Romero Romero, conocido como Pipe y Miguel Alfonso Gil Rodríguez.
Las investigaciones efectuadas por las autoridades, indican que, al parecer, Maldonado Cera es integrantes de un tipo de secta satánica, de allí deriva su remoquete del ‘Satánico’, pues, a sus víctimas, antes de asesinarlas, la somete a un rito de estas características.
El cinismo y el descaro, son dos de los factores destacados en este hombre, debido a que desde que fue capturado, su actitud ante las autoridades y los medios de comunicación, es destacado por una sonrisa, con lo cual da a entender que está muy seguro de salir bien librado en los procesos por los que está siendo investigado.
No obstante tener las pruebas en contra y estar cobijado con medida de aseguramiento intramural, el 22 de julio del 2020, el juez 17 penal municipal, le concede la libertad ante la solicitud del abogado de la defensa, que adujo vencimiento de términos.
En la actualidad en el juzgado 9º Penal del Circuito, existe una audiencia programada para el 28 de julio de 8 a 12 de la
mañana, donde serán presentados los testimonios del personal de la policía y la fiscalía que han intervenido en el proceso.
A lo anterior, hay que sumarle los intentos por dilatar el proceso que han sido asumidos por el abogado de la defensa de alias Él satánico’, quien, acudiendo a diversas acciones legales, como una tutela que fue interpuesta, sustentando la vulneración de los derechos de su defendido, intención que fue negada.
Otra de las acciones tomadas por el abogado de la defensa, buscando dilatar el tiempo y por ende, las audiencias y el avance del proceso, en agosto del 2020, los juristas, no ingresaron a la audiencia de manera virtual.
El caso ha pasado por varias autoridades, tanto en los juzgados, en la fiscalía y en la misma parte de la afectada.
El proceso lo asumió inicialmente, el abogado José Humberto Torres como representante de la familia de Brenda Pájaro, luego asumió Deivis Flórez Cantillo y en la actualidad, está Carlos Medina.

El actual apoderado indicó a www.noticiascoopercom.co que el caso se encuentra en la etapa testimonial de los investigadores y al culminarla, se entraría al juzgamiento.
El abogado enfatizó que de acuerdo a cómo va el caso, se garantiza que no habrá impunidad, pues ya está claro, de acuerdo a las pruebas aportadas que Maldonado Cera, cometió el feminicidio, indicando que su tarea en estos momentos es, lograr precisar que se está ante un ‘Asesino en serie’.
Inexplicablemente, pese al actuar de esta persona, tiene un hogar formal y vive con su esposa e hijos, en el sitio donde precisamente, fue capturado, barrio Bellarena de Barranquilla.
Este aspecto incidió para que, a inicios de la investigación, el abogado José Humberto Torres pidiera que, en el proceso, fueran incluidos algunos miembros de su familia.
El acompañamiento de denominadas ‘fuerzas oscuras’ a ‘El Satánico’ es casi que perceptible, debido a que pese a lo que ha hecho con vidas inocentes, su sonrisa es de venganza y de burla ante los familiares de las víctimas.
La actitud de su familia es similar a la de él y es así, como figuran en las audiencias de manera formal que hacen llamadas intimidatorias a familiares de las víctimas y aparentan una “Felicidad y Unión” incalculables.
Aspectos como situación económica solvente, personas solas, son algunos de los tenidos en cuenta por el investigado, para definir a sus víctimas, tal como sucedió con Brenda, que estaba interesada en la adquisición de un vehículo y él se ofreció a enseñarle a manejar y asesorarla en la adquisición del automotor.
En concepto del abogado Medina, el actuar de alias ‘El satánico’, tiene características similares al de un sicópata.
Comportamientos como los asumidos en el caso de Brenda por ‘El Satánico’, donde, en desarrollo de la investigación se ha logrado establecer que después de haberla asesinado, volvió al sitio en dos oportunidades y de allí, al lado de los
restos, efectuó llamadas desde su celular a su esposa, hacen presumir a las autoridades que el investigado “No se encuentra muy bien de salud mental”, enfatizó el abogado de la familia afectada.
Pese a haber logrado la libertad por vencimiento de términos por el caso de Brenda, la fiscalía le atribuyó otro delito, de secuestro, por otro caso, aspecto por el cual se encuentra recluido en un centro carcelario de Barranquilla.
El legista indicó que, de acuerdo con su experiencia, antes de finalizar el presente año, se espera que ya exista una condena en contra de alias ‘El Satánico’.
Varios aspectos han incidido en el retraso de la investigación: los cambios de jueces y fiscales, la pandemia, entre otros.
El abogado Medina dijo que solicitará la pena mayor de 42 años de prisión como condena para el procesado, aclarando, que, no podrá gozar de beneficio alguno, pues el caso de Brenda ya fue catalogado como Feminicidio, teniendo en cuenta la actuación desarrollada.
Los abogados Torres, Flórez y Medina, hacen parte de un pool de juristas defensores de víctimas por medio del Comité de Solidaridad con Los Presos Políticos.
Entre tanto, la Fiscal Seccional, Diana María Núñez en diálogo con www.noticiascoopercom.co en torno a este caso, confirmó que Tomás Enrique Maldonado Cera, se encuentra privado de la libertad, pues, recientemente, un fiscal de la unidad de alertas tempranas le imputó el delito de secuestro.
La funcionaria indicó que, a propósito de Feminicidios, uno de los delitos por lo que está siendo procesado este sujeto, en lo corrido del año, se han registrado 7 casos y todos han sido resueltos, para la tranquilidad de las familias.

La Fiscalía seccional en este tipo de casos, ofrece a las familias afectadas, en coordinación con la Oficina de la Mujer, tanto distrital como departamental, se trabaja de manera articulada para ofrecer apoyo.
En esta labor, también hace parte el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, precisó la Fiscal Núñez.
Por ahora, el deseo de justicia continúa siendo imperante en la familia Durán Pájaro, que mantiene firme la esperanza que el caso de su señora madre no quede en la impunidad y que todo el peso de la ley caiga sobre este hombre, que no ha cesado de ocasionar dolor en cada uno de los seres queridos de sus víctimas.
Fotos: Suministradas
Investigación: Vera Judith Diazgranados
