Las autoridades, a través de la Dirección de Investigación Criminal e INTERPOL y con el apoyo del Centro Cibernético Policial, dieron un contundente golpe contra el cibercrimen al desmantelar una sofisticada organización delictiva durante la Operación “Resident”. El operativo concluyó con la captura de tres de sus integrantes y la ejecución de dos diligencias de allanamiento en Medellín y Barranquilla.
De acuerdo con las autoridades, la investigación se extendió por diez meses y permitió recopilar pruebas técnicas y material probatorio que evidencian la participación de los capturados en más de 2.460 fraudes bancarios. La Fiscalía imputará cargos por fraude, acceso abusivo a sistemas informáticos, concierto para delinquir y hurto por medios informáticos y semejantes.
La organización criminal utilizaba métodos de vishing y phishing para suplantar entidades financieras y obtener información confidencial de las víctimas. Uno de los implicados aprovechaba su posición en una entidad bancaria para acceder a bases de datos sensibles, mientras otros miembros operaban un call center clandestino, desde donde analizaban los registros, perfilaban a los ciudadanos y realizaban llamadas fraudulentas para concretar las estafas.
Durante los allanamientos, la policía incautó 15 equipos celulares, 96 tarjetas SIM y una libreta con datos personales de potenciales víctimas. Según el reporte oficial, la red afectó a más de 1.100 personas en diferentes regiones del país, generando un negativo impacto económico que supera los $2.126 millones de pesos.
El general Edwin Urrego, comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, destacó la importancia del operativo: “Este resultado operativo es producto de un trabajo investigativo articulado y minucioso, que ratifica el compromiso de la Policía Nacional en la lucha contra el cibercrimen. La desarticulación de esta organización evita nuevas afectaciones económicas a los ciudadanos y protege la información sensible de las entidades financieras”.
Redacción: judiciales
