miércoles, mayo 13, 2026 2:24 pm

Casa BarranquillaDesechos sin control agravan riesgos de inundaciones y focos de infección en el área metropolitana 

Desechos sin control agravan riesgos de inundaciones y focos de infección en el área metropolitana 

por Redacción: Noticias Coopercom

La basura volvió a imponerse sobre el agua. En distintos puntos de Barranquilla y su área metropolitana, caños y arroyos siguen recibiendo todo tipo de desechos que terminan acumulándose a la vista de todos y convirtiéndose en un problema que afecta tanto al ambiente como a la salud de quienes viven cerca. 

Plásticos, envases, restos de comida y hasta objetos de gran tamaño han ido ocupando estos cuerpos de agua, en una práctica que vecinos califican como repetitiva y cada vez más común. En varios sectores, la situación ya no solo genera malos olores, sino también la presencia constante de roedores, insectos y animales callejeros que rompen las bolsas y esparcen los residuos por calles y andenes. 

Más allá del deterioro visual, el impacto se siente en el día a día de las comunidades. La acumulación de desechos se traduce en focos de infección y en un mayor riesgo de enfermedades, especialmente entre niños y adultos mayores, mientras aves y otras especies terminan expuestas a plásticos y sustancias que alteran su entorno natural. 

Ante este panorama, las autoridades distritales han venido adelantando intervenciones en varios caños de la ciudad, enfocadas en despejar los cauces y reducir los riesgos que se agravan durante las lluvias. En algunos puntos estratégicos se han retirado cientos de toneladas de residuos, una labor que busca mejorar el flujo del agua y disminuir la contaminación. 

En sectores como el caño del Mercado y otros canales del área urbana, los trabajos deben realizarse de forma casi permanente debido a la constante llegada de basura desde los alrededores. Una situación similar se presenta en cuerpos de agua del municipio de Soledad, donde las autoridades locales evalúan nuevas jornadas de limpieza una vez las condiciones climáticas lo permitan. 

Mientras avanzan estas labores, el problema de fondo sigue siendo el mismo. La falta de cultura ciudadana y la necesidad de una corresponsabilidad real para evitar que los caños y arroyos continúen funcionando como botaderos informales. Sin cambios en el comportamiento de la comunidad, las jornadas de limpieza terminan siendo solo un alivio temporal frente a una problemática que se repite. 

Foto: cortesía