Una posible deuda entre la víctima y su presunto agresor es una de las hipótesis que manejan las autoridades frente al asesinato de Édgar José Acosta Arrieta, de 26 años, ocurrido en la noche del miércoles en la urbanización Villa Olímpica, en el municipio de Galapa, Atlántico.
Según la información recopilada por la Policía, el joven se encontraba reunido con varios familiares en plena vía pública cuando fue sorprendido por un hombre que llegó al lugar en una motocicleta. El sujeto habría sacado un arma de fuego y disparado en repetidas ocasiones contra Acosta Arrieta, para después escapar.
El ataque se produjo en medio de una reunión familiar, circunstancia que tomó por sorpresa a quienes se encontraban con la víctima. Hasta el momento, no se han conocido detalles que permitan establecer si el agresor llegó directamente a buscar al joven o si hubo algún tipo de interacción previa antes de que se produjeran los disparos.
Tras el atentado, Acosta Arrieta murió debido a la gravedad de las heridas. De acuerdo con la información conocida, el joven se desempeñaba como barbero informal en el mismo sector donde ocurrió el crimen, por lo que era conocido en su entorno barrial.
En cuanto a los posibles móviles, la Policía analiza la hipótesis de que el homicidio estaría relacionado con una deuda que la víctima presuntamente mantenía con quien sería su agresor. Sin embargo, esta versión se encuentra bajo investigación y todavía debe establecerse si ese supuesto compromiso económico tuvo relación directa con el ataque armado.
Las autoridades trabajan en la recopilación de información que permita identificar al responsable, reconstruir sus movimientos antes y después del homicidio y esclarecer las circunstancias en las que ocurrió el crimen. La hipótesis de la deuda será uno de los elementos por verificar dentro de las pesquisas.
Este asesinato se registró el mismo miércoles en que fue reportado otro homicidio en Galapa. Durante las primeras horas de la mañana, Tatiana Hernández Díaz, de 41 años, fue atacada a bala en la urbanización Mundo Feliz por dos sujetos que se movilizaban en motocicleta. Según la información preliminar de ese caso, el parrillero habría disparado contra la mujer antes de escapar junto con su acompañante.
Con los dos hechos, Galapa registró dos homicidios en menos de 24 horas, ambos perpetrados con armas de fuego. Aunque las circunstancias y los posibles móviles de cada caso son materia de investigación independiente, la seguidilla de asesinatos vuelve a poner la atención sobre la violencia homicida en este municipio del área metropolitana de Barranquilla.
Por ahora, las autoridades deberán esclarecer quién estuvo detrás del asesinato de Édgar José Acosta Arrieta y determinar si la presunta deuda constituye el motivo del crimen o si existen otros factores que permitan explicar el ataque.
Redacción: judiciales
