La muerte de Alex Jair Yance Castillo, de 54 años, ha provocado una profunda conmoción entre familiares, amigos y miembros del sector cultural de Galapa, municipio donde era ampliamente reconocido por su trabajo comunitario y su participación en procesos artísticos. El hombre fue asesinado a bala mientras supervisaba una obra de construcción en el municipio de Soledad.
El ataque ocurrió en la prolongación de la calle Murillo con carrera 12C, en el barrio Nuevo Milenio, donde Yance Castillo se desempeñaba como supervisor de la construcción de una estación de servicio que se encontraba próxima a entrar en funcionamiento. Según la información preliminar recopilada por las autoridades, hombres armados que se movilizaban en motocicleta llegaron al lugar y le dispararon en repetidas ocasiones antes de huir.
En el mismo atentado resultó herido Carlos Manuel Malo Rubio, de 61 años, quien fue trasladado a un centro asistencial para recibir atención médica. Mientras avanzan las investigaciones, una de las hipótesis que analizan los investigadores está relacionada con posibles presiones extorsivas alrededor del proyecto de construcción donde laboraba la víctima, una modalidad criminal que en los últimos años ha afectado a comerciantes, contratistas y empresarios en varios municipios del Atlántico.
Más allá de las circunstancias del crimen, la noticia ha golpeado especialmente a la comunidad de Galapa. Alex Jair Yance era recordado como un hombre trabajador, solidario y comprometido con el desarrollo de su municipio. En redes sociales se multiplicaron los mensajes de despedida y condolencia de personas que compartieron con él en distintos espacios laborales y comunitarios.
“Le arrebataron la vida a un gran ser humano”, escribió uno de sus allegados. Otros lo describieron como un amigo incondicional y una persona que siempre estaba dispuesta a ayudar. Las expresiones de dolor también llegaron desde el ámbito cultural, donde era conocido por su participación en actividades impulsadas por la Casa de la Cultura de Galapa.
Además de desempeñarse como inspector de seguridad en el trabajo y contratista de obras, Alex Jair Yance mantenía una estrecha relación con los procesos culturales del municipio. Era músico y participaba activamente en iniciativas artísticas y comunitarias, dejando una huella entre quienes compartieron escenarios y proyectos con él.
Mientras sus seres queridos exigen justicia y esperan respuestas sobre lo ocurrido, las autoridades continúan recopilando evidencias para esclarecer los móviles del asesinato y dar con los responsables de un crimen que hoy enluta no solo a una familia, sino también a buena parte de la comunidad galapera.
Redacción: judiciales
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