En una noche histórica marcada por la sofisticación y el bagaje cultural de la Costa Caribe colombiana, el majestuoso Palais Garnier de la capital francesa abrió sus puertas para albergar una manifestación única del talento barranquillero. La histórica institución, con más de tres siglos de legado en las artes continentales, sirvió de telón de fondo para consolidar una inédita alianza entre la firma nacional Baobab y el emblemático recinto parisino, enmarcada en la agenda oficial de la célebre Paris Fashion Week.
El encuentro, bautizado como “Love in the Time of the Opéra”, convocó a cerca de 400 personalidades, diplomáticos y referentes de la industria global de la moda. Los asistentes fueron testigos de una experiencia inmersiva concebida para reinterpretar la memoria viva de la Puerta de Oro de Colombia, integrando de manera orgánica el diseño de vanguardia con las expresiones más arraigadas de la identidad del Caribe en uno de los epicentros de mayor distinción internacional.
La alta cocina figuró como el eje narrativo de la velada mediante un recorrido de siete tiempos a cargo del reconocido chef barranquillero Manuel Mendoza. La propuesta gastronómica transformó insumos autóctonos entre ellos el plátano, el maíz, la semilla de marañón, el tamarindo y el ají topito en creaciones contemporáneas de alta factura que rindieron homenaje al mestizaje, combinando las tradiciones populares caribeñas con las influencias de la inmigración árabe que moldearon la personalidad culinaria de la ciudad.
Esta incursión de gran calado contó con el respaldo institucional de la Alcaldía de Barranquilla, bajo la directriz del mandatario Alejandro Char. La participación pública responde a un plan estratégico orientado a posicionar las industrias creativas, el patrimonio inmaterial y el capital humano del distrito en las plataformas internacionales de mayor visibilidad, impulsando la proyección exterior de la urbe como un polo dinámico de cultura e innovación.
Con esta gala, Barranquilla no solo reafirmó la riqueza de sus raíces y su naturaleza cosmopolita ante un público global, sino que inscribió su nombre en una nómina de colaboradores de prestigio internacional que históricamente han converxido con la Ópera de París, tales como Rolex y Chanel. El suceso sienta un antecedente determinante para la diplomacia cultural colombiana, consolidando el valor de sus manifestaciones creativas en las grandes vitrinas del mundo.
Fotos: Alcaldía de Barranquilla
