El asesinato de las hermanas Sheerydan Sofía Hernández Noriega, de 14 años, y Keyla Nicol Hernández Noriega, de 17, sigue estremeciendo al Atlántico. Lo que comenzó como la desaparición de dos adolescentes que salieron de su casa para encontrarse con unos jóvenes que apenas conocían, terminó convirtiéndose en uno de los crímenes más impactantes registrados recientemente en la región.
Las menores habían salido de su vivienda en el barrio La Sierrita, en Barranquilla, con la intención de verse con varios muchachos. Días después, la angustia de sus familiares terminó en tragedia cuando sus cuerpos fueron hallados enterrados en una zona enmontada del municipio de Malambo.
Con el paso de los días comenzaron a aparecer pistas que permitieron a los investigadores reconstruir lo que habría ocurrido.
Uno de los principales señalados es Juan David Taboada Olivera, de 19 años, conocido con el alias de “Tata”, quien presuntamente habría participado en la desaparición de las adolescentes. Junto a él también fue aprehendido un menor de 17 años, identificado dentro del proceso con el alias de “El Mono”.
Las autoridades lograron ubicar a uno de los sospechosos gracias al rastreo de un número de teléfono celular. Ese seguimiento condujo a los investigadores hasta un joven que, de manera coincidente, había resultado herido en un accidente de tránsito.
Al revisar el celular que portaba, los investigadores de Policía Judicial encontraron información relacionada con el crimen de las dos adolescentes, además de otros elementos que lo vincularían con hechos delictivos ocurridos en Barranquilla, su área metropolitana e incluso en otras zonas del país.
Mientras avanza el proceso judicial, el adolescente implicado compareció el 11 de marzo a la audiencia de imputación de cargos, en la que la Fiscalía General de la Nación le atribuyó los delitos de homicidio agravado, secuestro extorsivo y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego. Sin embargo, el menor no aceptó los cargos.
Durante la diligencia, el ente acusador reveló uno de los testimonios más perturbadores del caso, atribuido al propio adolescente, en el que describe cómo se habrían producido los hechos. Según la Fiscalía, el menor habría sido quien disparó contra Sheerydan Sofía, la menor de 14 años.
“Es cuando saco al patio a la menorcita (de 14 años), y comienzo a preguntarle quiénes eran esos pelados a quienes nos iba a poner. Ella dice que eran unos novios que tenían, pero que eso era mentira, solo decían eso porque estaban enamorados de ellas. Cuando yo escucho eso, le pego un tiro en la cabeza. Ella quedó hablando y me decía ‘no más’, y es cuando le pego el otro”, expuso la Fiscalía durante la audiencia, citando el relato entregado por el adolescente.
De acuerdo con lo revelado en el proceso, ese momento habría quedado registrado en un video, material que posteriormente se difundió ampliamente en redes sociales y que muestra, según la investigación, cómo la menor se encontraba en estado de indefensión cuando recibió los disparos.
Además, la Fiscalía sostiene que el adolescente también habría ordenado que otra persona asesinara a Keyla Nicol, la hermana mayor.
Mientras continúan las audiencias y las diligencias judiciales, el caso de las hermanas Hernández Noriega sigue generando indignación y dolor en la comunidad, que exige justicia por el brutal asesinato de las dos adolescentes.
Redacción: judiciales
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