El Jazz reinó durante cuatro días completos en la ciudad de Barranquilla, con una agenda innovadora y prometedora, las personas respondieron al llamado de manera positiva.
En la edición número 28 del Festival, nuevos escenarios se apropiaron de cada esquina con su ritmo y melodía, estos fueron el Parque del Realismo Mágico y el Gran Malecón del Río, lugares en los que se observó la gran asistencia del público currambero.
La gran sorpresa que todos se llevaron al final del festival fue la presentación del Septeto Nacional Ignacio Piñeiro de Cuba, un cierre con sabor a gloria por la gran historia que tiene este grupo, siendo una jornada encantadora.
Otro de los atractivos que fascinó fue el espacio de los Melómanos del Jazz, un rincón dónde los saberes y el ritmo bailaban a la par entre discusiones teóricas y profundas, dejando entrever la calidad de pensamiento con el que las personas nutrían las charlas, lo que no podían decir con palabras los instrumentos lo hacían las voces, y lo que las voces no podían hacer lo replicaban con arpegios y tonadas escandalosas cada artista.
El éxito y la continuidad de Barranquijazz es posible gracias al apoyo del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, a través del Programa Nacional de Concertación Cultural, junto con la Alcaldía de Barranquilla y su Secretaría de Cultura y Patrimonio , así como la Gobernación del Atlántico.Escrito por: Carlos Martelo.
