viernes, agosto 14, 2026 9:19 pm

Casa BarranquillaEl reto que deberá superar Barranquilla para ser capital alterna del país

El reto que deberá superar Barranquilla para ser capital alterna del país

por Alejandro Sandoval Navarro

La propuesta de convertir a Barranquilla en capital alterna de Colombia comenzó a tomar fuerza tras el anuncio del presidente electo Abelardo De la Espriella. Sin embargo, para que la idea deje de ser una promesa política y se convierta en una realidad, deberá superar un largo trámite en el Congreso y modificar la Constitución. 

La iniciativa busca que la ciudad pueda albergar, de manera periódica, sesiones del Gobierno Nacional y de algunas entidades del Estado, como una apuesta por la descentralización administrativa. La intención es que Barranquilla no solo sea un escenario para eventos oficiales, sino que tenga un reconocimiento jurídico como sede alterna del poder ejecutivo. 

Para lograrlo, el Gobierno tendría que presentar un acto legislativo ante el Congreso, debido a que la Constitución establece que Bogotá es la capital de la República. Eso significa que el proyecto deberá surtir ocho debates distribuidos en dos periodos legislativos, requisito indispensable para modificar la Carta Política.

De ser aprobado, Barranquilla se convertiría en la primera ciudad del país con la condición de capital alterna, permitiendo que el presidente y parte de su gabinete puedan despachar oficialmente desde la ciudad durante determinados periodos o para el desarrollo de agendas específicas. La medida, según sus promotores, también abriría la puerta para que otras regiones tengan una mayor participación en las decisiones del Gobierno Nacional. 

La propuesta ya empezó a generar respaldo entre distintos sectores empresariales del Atlántico, que consideran que fortalecería la descentralización, impulsaría la economía local y consolidaría a Barranquilla como un centro estratégico para la inversión, el turismo y los negocios. 

Aunque el camino legislativo apenas comienza y no existe certeza sobre su aprobación, la iniciativa ya abrió el debate sobre el modelo centralista del país y el papel que podrían asumir las regiones en la toma de decisiones nacionales. Si prospera, Barranquilla no solo ampliaría su protagonismo político, sino que escribiría un nuevo capítulo en la organización institucional de Colombia. 

Redacción: Alejandro Sandoval