Casa EspecialesEl transporte en la mira de la delincuencia en Barranquilla

El transporte en la mira de la delincuencia en Barranquilla

por Redacción: Noticias Coopercom

El transporte en una ciudad es factor determinante para el progreso de la misma.

En este 2022, el gremio de los transportadores en la ciudad de Barranquilla, ha estado en la mira de la delincuencia.

A los conocidos casos de atracos, se le ha sumado un agravante, como ha sido, las muertes de tres conductores, en aparentes casos de intimidación a sus jefes, quienes, presuntamente, se habrían negado a pagar extorsiones.

El recuento de los hechos trágicos se inicia el día sábado 23 de julio, en horas de la tarde en el conocido sector de 7 bocas, Soledad 2.000, cuando, por dos sujetos en una motocicleta, que se acercaron hasta la ventanilla del conductor de un bus afiliado a la empresa Cootrab, le dispararon sin mediar palabra en varias oportunidades a Willington José Hernández Borja, quien en medio del pánico de sus pasajeros y la confusión del hecho, alcanzó a salir del automotor, pero las fuerzas no le alcanzaron y quedó tendido en el bordillo.

A sólo 48 horas del primer caso, el lunes 25 de julio, en horas de la tarde, pero en esta ocasión, en la vía la Cordialidad con 99, en la ciudad de Barranquilla, igualmente, por sicarios en moto y delante de sus pasajeros, fue asesinado José del Carmen Hernández Padilla, conductor de un bus afiliado a la empresa Coolitoral, que trabaja en asocio con la entidad a la cual pertenecía el bus del primer conductor asesinado.

Esta muerte encendió las alarmas entre los conductores de la ciudad, quienes, estaban perdiendo sus vidas sin conocer la causa, pues, hasta este instante, las autoridades en Barranquilla negaban que los casos obedecieran a la falta de pago de ‘vacunas’ o ‘Extorsiones’.

Poco a poco, las manifestaciones de rechazo por estos crímenes, se empezaron a dar, así como también el pánico se apoderó tanto de los conductores, que se negaban a salir a trabajar, viéndose disminuida la circulación en las diferentes rutas, como de la misma ciudadanía, que sentía temor de abordar un vehículo de estos, ya que nada garantizaba que un ataque sicarial se registrara en cualquier momento.

Las autoridades, como era de esperarse, convocaron al desarrollo de consejos de seguridad por los casos, ofrecieron recompensas y se anunciaron el incremento de la operatividad por parte de las fuerzas militares y de Policía Nacional.

No obstante, esto fue insuficiente, pues el domingo primero de agosto, en horas de la tarde, en momentos que esperaba el cambio del semáforo en la calle 30, a la altura de la entrada al barrio Manuela Beltrán, un sujeto que fingió querer abordar un bus afiliado a la empresa Transmecar, le solicitó la parada al conductor y cuando éste detuvo el automotor, ingresó y a quemarropa le disparó en varias oportunidades, quedando tendido en su puesto, el cuerpo de John Pardo, de 42 años de edad.

Esta muerte fue ‘La gota que rebosó la copa’, el caos generado en la prestación del servicio fue general. Era el tercer caso en menos de un mes que ocurría en Barranquilla y su área metropolitana.

Y fue así como la ciudad se paralizó…

Los buses que circulaban por Barranquilla desaparecieron, generando soledad y e incertidumbre entre los miles de usuarios.

La situación, generó el excesivo aprovechamiento entre quienes menos lo esperaban: Los taxistas y los afiliados a las diferentes plataformas.

Entre las tantas denuncias presentadas, estaban carreras cortas, que normalmente, costaban entre 5 y 6 mil pesos, estaban costando entre 20 y hasta 30 mil pesos, sin que ninguna autoridad pudiera frenar esta ola de abusos por parte de los conductores de vehículos de servicios públicos, quienes fueron los más cuestionados por la ciudadanía general, quienes, los calificaron como “Abusadores” e “indolentes”, pues, la situación no debía ser aprovechada para este tipo de actos.

Teniendo estos antecedentes de una situación inesperada en la ciudad. www.noticiascoopercom.co investigó que ha ocurrido desde aquellos ‘duros’ días hasta el momento, cuando ya han transcurrido casi tres meses desde el primer asesinato, indagando sobre los cambios de las situaciones y, sobre todo, cuál es la situación en este momento.

Fue así como conocimos la historia de Henry Jaimes Pabón, un transportador con más de 30 años de experiencia en el gremio, al cual ingresó, por ‘herencia’, pues su padre, hermanos y otros miembros de su familia, se han dedicado por el transcurso de muchos años a esta labor.

Con mucho orgullo, relató como con el paso de los años, la actividad se ha ido transformando, presentando mejorías en el servicio ofrecido tanto a nivel local, municipal e interdepartamental.

Al ser indagado sobre la situación evidenciada de las extorsiones en Barranquilla y en municipios como Soledad, Malambo y Sabanalarga, donde han sido asesinados miembros de esta agremiación, dijo “No sentir miedo”.

No obstante, indicó que maneja ‘un bajo perfil’ a fin de no ser incluido en ningún listado, ni mucho menos, ser identificado como transportador, actitud, que, reconoció, le ha traído muy buenos resultados, pues, hasta el momento no ha sido víctimas de la acción delincuencial, como si lo han sido otros colegas en la misma empresa donde tiene afiliados los 7 automotores de su propiedad, COOLITORAL.

“Aunque parezca increíble, esta dura situación ha servido para unirnos como agremiación, logrando definir una barrera entre la delincuencia y los transportadores, acompañados, obviamente, de la autoridad correspondiente”, precisó.

“La extorsión es un sistema delincuencial que tiene origen en el interior del país, que algunas organizaciones delincuenciales han querido imitar para la Costa Caribe del país”.

No obstante, reconoció que las organizaciones delincuenciales se han fortalecido y formalizado, llegando al punto, de colocarle una tarea dura de realizar a los miembros de la fuerza pública y de Policía.

“Pese a lo dura que ha sido esta situación de ver morir a algunas personas inocentes, como son los conductores, que al final, son quienes prestan el servicio a la comunidad y se convierten en los grandes aliados de los transportadores”.

Otro aspecto que considera ha sido un éxito en el largo tiempo de desempeñar la labor, es mantener el mismo equipo con quien ha venido trabajando de manera ininterrumpida en los últimos 10 años.

Pese a reconocer que no siente miedo por la situación que está viviendo la agremiación, destacó que “nunca” había vivido la amarga experiencia de más de 4 días de parálisis, teniendo en cuenta el gran temor que reinaba entre los conductores de buses de la ciudad y su área metropolitana, ante los asesinatos de varios de sus compañeros y amigos como consecuencia, a la negativa de propietarios de estos vehículos de pagar extorsiones a presuntos miembros de los ‘Rastrojos – Costeños’

Reconoció que fueron muchos los conductores que, por miedo o la presión de la familia decidieron no continuar en este oficio.

Al culminar la entrevista, Jaimes Pabón, insistió: “No nos debemos dejar amedrantar por unos pocos, siempre debemos confiar en Dios y en nuestras autoridades.

La clave del éxito obtenido hasta estos momentos en los casos de extorsión ha sido, que una vez se conoce un caso, los transportadores se solidarizan con su compañero, acuden a las autoridades y obviamente, no pagan dinero a las exigencias económicas, enfatizó.

En la actualidad, la empresa COOLITORAL cuenta con más de 130 asociados, que tienen un promedio de 3 a 4 buses al servicio de la ciudadanía. Además del parque automotor propio de la empresa, en la actualidad tiene un convenio con la cooperativa COOTRAB, ampliando el número de vehículos existentes.

La otra parte que está sufriendo en el más alto nivel las extorsiones, son los conductores, quienes, pese al tiempo transcurrido y que, en apariencia, la situación se encuentra controlada, aún tienen miedo de ser víctimas de ataques por parte de la delincuencia.

www.noticiascoopercom.co logró conocer las situaciones de dos conductores, quienes, pese a conceder las entrevistas solicitaron protección a sus identidades, por lo que los identificaremos como conductor 1 y conductor 2 respectivamente.

El conductor 1 tiene 12 años de experiencia en esta labor, tiempo en el cual ha laborado en la empresa Coolitoral.

Indicó que, durante este tiempo, nunca había vivido una situación tan compleja como la que se viene registrando con algunos miembros de la empresa. Señaló que desde el año 2021  se conocieron los primeros casos de intimidaciones a sus ‘jefes’ por parte de delincuentes.

“Los conductores, desafortunadamente, nos enteramos de la realidad cuando ya se registran los asesinatos de los compañeros, pues, los casos, hasta ese momento, eran manejados a nivel administrativo, en cabeza de la Gerencia de la empresa”, precisó.

“Fueron días que uno desearía olvidar, primero el caso del compañero de la empresa aliada COOTRAB y a sólo tres días después asesinan a un conductor propio”, indicó.

“No entendemos por qué nos atacan a nosotros los conductores, si somos los últimos en tener la información, no somos propietarios, no manejamos dinero, ni mucho menos tenemos parque automotor afiliado a la empresa”, enfatizó.

Pese a ser consciente del riesgo que deben vivir a diario, indicó que, “si tuviera la oportunidad, volvería a escoger el oficio de conductor”, recalcó.

Al hablar sobre cómo es su rutina diaria, destacó que, en promedio, trabajan más de 10 o 12 horas diarias, obteniendo un sueldo mínimo, más la comisión por las ventas efectuadas durante el día, un promedio de 1.300.000 a 1.500.000. En un mes bueno pueden alcanzar los dos millones de pesos como ganancia.

“A diario estamos expuestos durante todos los recorridos, empezando por la forma como salgamos de casa hacia las 3 o 3:30 de la madrugada, trasladarse a la empresa, recibimos desde el pasajero educado hasta el amargado, que a las 5 de la mañana pretende pagar un pasaje con un billete de 50 mil, además, debemos estar pendiente del que sube, el que baja, los carros de los lados, entre otros”, destacó.

Sobre alguna de sus experiencias con delincuentes, indicó que en dos oportunidades fue víctima de atraco, mientras laboraba para la empresa Sodetrans.

“Me preocupa que, en la actualidad, la delincuencia le esté ganando la partida a las autoridades”, destacó.

No obstante, al ser indagado sobre si tuviera la oportunidad de cambiar de oficio, indico “este trabajo es el que me ha gustado, por eso, no lo dejaré jamás, hasta el día que muera”, indicó.

Nuestro segundo conductor entrevistado, a quien llamaremos Conductor #2, lleva 8 años laborando para la empresa Coolitoral.

Indicó que, ante lo ocurrido, sólo sale de su casa encomendado a Dios y pone en sus manos la jornada laboral.

Al igual que nuestro primer conductor entrevistado, manifestó que, si pudiera devolver el tiempo, escogería el trabajo de conductor.

“Lastimosamente, yo no estudié, por eso, debí dedicarme inicialmente y por siempre, al oficio de conductor”.

Nuestro conductor 2, tiene un hogar conformado por su esposa y tres hijos, entre ellos, dos varones, de los que indicó, “no me gustaría que hicieran lo mismo que yo”, enfatizó.

El caso de homicidios de conductores en Barranquilla y su área metropolitana, generó la implementación por parte de las autoridades, de novedosos sistemas de control y operativos de acompañamiento a fin de garantizar la seguridad, no solo de los conductores, sino de la comunidad en general, usuarios y transeúntes.

Fue así como, hasta la ciudad de Barranquilla vinieron a presidir consejos de seguridad extraordinarios funcionarios de alto rango a nivel nacional.

Entre las conclusiones que salieron de estas reuniones, estaban el acompañamiento permanente de personal tanto uniformado como civil al interior de los buses y las diferentes nevadas con las que cuenta la empresa de transporte en zonas como La Circunvalar, Soledad Dos Mil, El Pueblito, calle 17, calle 72, carrera 38, entre otros.

Fueron establecidos los denominados “Padrinos” para cada una de las sedes y los automotores.

El comandante encargado de la Policía Metropolitana de Barranquilla, coronel Oscar Daza, destacó las más de 10 capturas que se efectuaron en Barranquilla, Soledad y Cartagena, entre otros, donde fueron privados de la libertad los presuntos implicados en los actos delincuenciales contra el gremio de los transportadores.

Entre tanto, el comandante de la Policía de Tránsito y Transporte de Barranquilla, coronel Héctor Uribe, dijo que, pese a que la investigación culminó estableciendo los nombres y paraderos de los presuntos responsables, los operativos de acompañamientos en las nevadas y las diferentes rutas de buses, continúan por tiempo indefinido.

En la actualidad, la situación se ha tornado más manejable, sin descuidarse de la actividad normal en cada una de las empresas de transporte de la ciudad de Barranquilla y su área metropolitana.

www.noticiascoopercom.co fue testigo de uno de los operativos aleatorios efectuados por la policía al interior de buses de la ciudad.

En esta oportunidad, el acompañamiento de la autoridad, estuvo al interior de un bus de la ruta Granabastos calle 72, en el cual, confidencialmente, nos transportábamos.

Texto, video y entrevistas: Vera Judith Diazgranados