Con el paso de las horas han ido surgiendo nuevos elementos alrededor del atroz asesinato de las hermanas Sheridan Sofía y Keyla Nicolle Hernández Noriega, cuyos cuerpos fueron hallados enterrados en una fosa en el barrio Maranatha, en el municipio de Malambo. El descubrimiento ocurrió el pasado 28 de febrero en horas de la noche y desde entonces el caso ha causado profunda conmoción en el Atlántico.

Tras el impacto generado por el doble homicidio y las múltiples preguntas surgidas entre la comunidad y los familiares de las víctimas, las autoridades ofrecieron una rueda de prensa en la que entregaron avances de la investigación y algunas de las hipótesis que se manejan sobre lo ocurrido.
El pronunciamiento estuvo a cargo del brigadier general Miguel Camelo Sánchez, comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, quien explicó que los analistas judiciales establecieron que las adolescentes habrían salido de su vivienda por voluntad propia luego de haber acordado previamente un encuentro con los jóvenes que hoy aparecen vinculados al caso. Según las autoridades, las menores sostenían desde tiempo atrás algún tipo de vínculo afectivo con los implicados.
El alto oficial también indicó que desde el momento en que la madre de las jóvenes, Maricruz Hernández, reportó su desaparición ante las autoridades se activó un despliegue institucional para tratar de ubicarlas con vida. Sin embargo, con el paso de los días la búsqueda tomó un rumbo distinto tras hallarse indicios que apuntaban a un posible crimen.
Dentro de las hipótesis que manejan los investigadores, una de las líneas de análisis contempla que el hecho podría estar relacionado con posibles confrontaciones entre estructuras delincuenciales. No obstante, las autoridades aclararon que el móvil aún no está completamente establecido y que continúan verificando las circunstancias de tiempo, modo y lugar que rodearon el asesinato de las dos adolescentes.
En medio del avance de las investigaciones, fue capturado mediante orden judicial Juan David Taboada Olivera, señalado por el delito de secuestro extorsivo y quien registra anotaciones judiciales por porte ilegal de armas de fuego. El hombre había sido capturado anteriormente el 16 de julio del año pasado por ese mismo delito.
La captura se logró luego de que unidades del Gaula de la Policía rastrearan una de las líneas telefónicas que, presuntamente, fue utilizada para realizar exigencias económicas a la familia de las víctimas. El rastreo permitió ubicar el dispositivo en un centro hospitalario del norte de Barranquilla, donde dos hombres habían ingresado tras sufrir un accidente de tránsito.
Al llegar al lugar, los investigadores encontraron a los sospechosos y comenzaron las verificaciones técnicas sobre los teléfonos celulares y su geolocalización. Durante estas diligencias fueron ubicadas dos personas vinculadas al caso, entre ellas el hoy capturado y un adolescente que también quedó relacionado dentro del proceso investigativo.
Según informaron las autoridades, durante las verificaciones preliminares uno de los implicados entregó de manera voluntaria información clave que permitió orientar a los investigadores hacia el lugar donde posteriormente fueron encontrados los cuerpos de las hermanas.
A partir de ese momento se coordinó con la Fiscalía General de la Nación el procedimiento para ubicar el sitio exacto donde estaban enterradas las víctimas y adelantar las diligencias judiciales correspondientes.
Mientras avanzan las investigaciones, el doble asesinato de Sheridan Sofía, de 14 años, y Keyla Nicolle, de 17, continúa generando indignación y dolor en el Atlántico, donde la comunidad exige que se esclarezcan completamente los hechos y se castigue a todos los responsables de este crimen.
Redacción: Alejandro Sandoval
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