Con un auditorio a reventar y más de 1.000 asistentes, el Coliseo Los Fundadores fue escenario del XIII Concierto Eurocaribe, uno de los actos centrales de la Cátedra Europa 2025, que este año celebra sus 28 años de historia como espacio de diálogo cultural y académico en la Universidad del Norte.
La apertura del espectáculo estuvo a cargo de músicas tradicionales suecas y danesas, fusionadas con ritmos del Caribe colombiano como la chalupa, la cumbia y el bullerengue, generando un cruce sonoro inédito que sorprendió al público. La velada avanzó con un repertorio académico de la música sinfónico-coral escandinava, con obras del compositor danés Carl Nielsen, el sueco Wilhelm Peterson-Berger y fragmentos sinfónicos de Wilhelm Stenhammar.
El toque local lo puso el estreno de Caribe Altivo, creación de la joven pianista barranquillera y egresada de Uninorte Anabella Cabrera, quien se destacó en el escenario con su composición musical Caribe.
El cierre estuvo marcado por la nostalgia y la energía del pop y rock escandinavo con temas que alcanzaron fama mundial en Europa y Estados Unidos, entre ellos Barbie Girl y Mamma Mia, interpretaciones que fueron dirigidas por un estudiante del programa de Música, mostrando el talento en formación de la institución.
El concierto reunió en escena a docentes, estudiantes y egresados del programa de Música, junto a la corporación cultural Pasión y Corazón y la Filarmónica Metropolitana, integrada por músicos de la Filarmónica de Bogotá y de Medellín, consolidando un ensamble de alto nivel artístico.
El profesor Camilo Puche, director del Departamento de Música de Uninorte, destacó que el Eurocaribe “se ha consolidado como un evento que conecta a la región con el mundo a través de la música, y que encarna el espíritu de la Cátedra Europa: el intercambio cultural y académico entre el Caribe colombiano y los países invitados”.
A lo largo de sus 28 años, la Cátedra Europa se ha convertido en un referente de la vida universitaria del Atlántico y la región, siendo un punto de encuentro para la cooperación académica y la diversidad cultural. El XIII Concierto Eurocaribe confirmó, una vez más, que la música es un puente universal que trasciende fronteras y acerca tradiciones.
