La congresista falleció de un infarto este sábado en Medellín.
En una clínica de Medellín falleció este sábado la senadora del Pacto Histórico, Piedad Córdoba. La senadora, quien, de hecho, había sufrido varios quebrantos de salud el año pasado y en 2022, por los que incluso estuvo en UCI, murió a causa de un infarto, según las versiones preliminares, en la clínica Conquistadores.
Córdoba fue electa senadora en las elecciones legislativas de 2022, después de pasar varios años alejada de la vida pública por una inhabilidad declarada en su contra que, al final, fue tumbada por el Consejo de Estado.
De hecho, tras salir elegida no pudo tomar posesión inmediata de su cargo en el Congreso porque a raíz de problemas de su estado físico fue ingresada a ese centro por urgencias. Por ese quebrando, el entonces presidente del Senado, Roy Barreras, tuvo que viajar a Medellín para juramentarla como senadora.
En julio de 2022, además, Córdoba fue internada en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) para adultos de la Clínica del Rosario de Medellín, tras ser trasladad hasta ese centro médico al sufrir una descompensación relacionada con su tensión.
En sus últimos años de actividad pública y ejercicio político, Córdoba enfrentó dos procesos por los que altamente cuestionada: el lío judicial contra su hermano Álvaro Córdoba –quien fue extraditado a Estados Unidos por posibles delitos relacionados con narcotráfico– y el llamado de la Corte Suprema de Justicia por su posible participación en relaciones irregulares con la extinta guerrilla de las Farc.
La sombra de Teodora de Bolívar
Además de la captura de su hermano Álvaro Fredy Córdoba por presuntos nexos con disidencias de las Farc, Córdoba tambien se vio involucrada en las polémicas revelaciones de Andrés Vásquez, un hombre que lideró su equipo de comunicaciones y que ahora la acusa de haber retrasado liberaciones de secuestrados de las Farc, cuando su trabajo era agilizarlas. En esas acusaciones, también fue señalada de haber sostenido estrechas relaciones con el expresidente de Venezuela Hugo Chávez y con el presunto testaferro de Nicolás Maduro, Álex Saab.
La sombra sobre los vínculos que tuvo con las Farc persiguió a Córdoba desde 2008, cuando la justicia abrió un caso al que le llamó Farcpolítica que está relacionado con más de 900 correos electrónicos encontrados en el computador del jefe guerrillero Raúl Reyes y que estarían dirigidos a una mujer bajo el alias de Teodora de Bolívar, un nombre que desde esa época el entonces procurador Alejandro Ordóñez empezó a relacionar con la exsenadora.
Lo que precedió a ese espinoso capítulo de su vida fue la designación que en el 2007 le hizo el entonces presidente Álvaro Uribe como facilitadora del Acuerdo Humanitario entre el Gobierno y las Farc, que le permitió al Estado hacer cambios de presos políticos de las Farc por secuestrados.
Para esa época, según las acusaciones del exasesor Vásquez, la exsenadora se habría aprovechado de ese rol que le dio el Gobierno y habría empezado a intervenir en las decisiones que tomaba la guerrilla con respecto a los secuestrados. Las sugerencias, según ese testimonio, iban desde cómo mostrar a los cautivos para que no se vieran tan mal ante la opinión pública, hasta a quiénes liberar primero y a quienes no debido a su importancia política.
