Jeison salió de su casa diciendo que ya regresaba. Quince minutos después, su familia recibió la noticia que nunca imaginó. El adolescente de 17 años fue asesinado en un ataque sicarial ocurrido durante la madrugada de este jueves en el barrio Las Nieves, en el suroriente de Barranquilla, un hecho que también dejó a otro menor herido y que profundiza la preocupación por la violencia que golpea a ese sector de la ciudad.
La víctima fue identificada como Jeison David Galván Sierra, quien se encontraba reunido con varios amigos en el parque del barrio cuando, según las autoridades, dos hombres que se movilizaban en motocicleta llegaron al lugar y abrieron fuego indiscriminadamente contra quienes permanecían allí. Jeison recibió dos disparos por la espalda y fue trasladado a la Clínica Campbell, donde ingresó sin signos vitales. En el ataque también resultó herido otro adolescente de 17 años, quien permanece bajo valoración médica.
De acuerdo con la Policía Metropolitana de Barranquilla, tras una rápida reacción fueron capturados los dos presuntos responsables del atentado. Se trata de un joven de 18 años y un adolescente de 17, quienes, según las investigaciones preliminares, serían presuntos integrantes del grupo delincuencial Los Costeños y quedaron a disposición de las autoridades competentes.
Mientras avanzan las investigaciones, la familia de Jeison insiste en que el joven no tenía enemigos ni estaba involucrado en actividades delictivas. Su tía, Mirlis Guzmán Sierra, recordó que la última conversación entre el adolescente y su madre ocurrió pocos minutos antes del ataque.
“Mi hermana lo llamó como a las 12 de la noche y él le dijo: ‘Mami, ya voy’. Después volvió a llamarlo porque lo estaba esperando y él respondió que ya estaba pidiendo la moto. Esa fue la última vez que hablaron”, relató.
La mujer aseguró que Jeison había dejado de estudiar, pero era un muchacho tranquilo que solía reunirse con amigos en el parque del barrio. “No era un niño problemático. Si lo buscaban respondía, pero que nosotros sepamos no tenía problemas con nadie”, afirmó.
La familia también reveló que en los últimos días circulaban comentarios sobre supuestas amenazas contra quienes frecuentaban ese parque, aunque desconocen si el crimen guarda relación con esas advertencias.
“Lo único que pedimos es que se haga justicia. No queremos que la muerte de mi sobrino quede impune. Queremos que los responsables paguen”, expresó Guzmán, mientras las autoridades continúan las investigaciones para establecer el móvil del ataque y determinar si estaría relacionado con las recientes disputas entre estructuras criminales que delinquen en Barranquilla.
Redacción: judiciales
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