Autoridades de Barranquilla consolidaron una estrategia conjunta de seguridad con miras a la temporada del Carnaval, con el fin de garantizar el orden público, prevenir delitos y promover una sana convivencia durante todas las actividades programadas para la fiesta popular más importante de la región.
El encuentro tuvo lugar en el Comando de la Policía Metropolitana de Barranquilla (Mebar) y reunió a representantes de la fuerza pública, del Distrito y del Concejo Distrital, con la participación del comandante de la Policía Metropolitana, general Miguel Andrés Camelo Sánchez, y Yesid Turbay, jefe de la Oficina para la Seguridad y Convivencia Ciudadana, entre otros.
Durante la reunión se avanzó en la consolidación de un plan estratégico integral que contempla el despliegue de recursos humanos y logísticos orientados a fortalecer la seguridad ciudadana y enfrentar delitos de alto impacto durante las jornadas carnavaleras.
Parte de este plan incluye la instalación de Puestos de Mando Unificado en los principales eventos masivos, la presencia significativa de uniformados en puntos críticos y la coordinación estrecha con autoridades distritales para garantizar el control del porte de armas y el consumo de alcohol, así como campañas orientadas a promover la convivencia y el respeto entre asistentes.
Otro de los ejes de la estrategia es el combate a las economías ilegales que representan el microtráfico, la extorsión y el hurto. Desde la Policía Metropolitana se enfatizó que “sin afectar las finanzas ilícitas de las estructuras delincuenciales no será posible reducir de forma sostenible la criminalidad”, por lo que se reforzarán procesos de investigación financiera, seguimiento patrimonial y acciones conjuntas con organismos judiciales para desarticular estas redes.
El plan también considera reforzar el control en las entradas y salidas de la ciudad, con el propósito de evitar la circulación de armas, drogas y otros objetos ilícitos. Para ello se implementarán puestos de control inteligentes, retenes focalizados y patrullajes mixtos, además de aumentar la presencia policial caminante en barrios priorizados.
Un componente clave de las acciones previstas es la prevención temprana con niños, adolescentes y jóvenes en riesgo, buscando disminuir el involucramiento de estas poblaciones con actividades delictivas a través de programas de acompañamiento familiar, promoción de la cultura de la legalidad y fortalecimiento de redes comunitarias.
Desde la Policía también se socializaron programas dirigidos a consolidar entornos educativos y comunitarios seguros, con énfasis en que el objetivo es “evitar que el delito se transmita de una generación a otra y promover proyectos de vida dentro de la legalidad”.
Con miras a proteger también el sector comercial, se anunció el fortalecimiento de acciones contra la extorsión, así como la apertura de canales de comunicación directa con los comerciantes y el aumento de patrullajes en zonas comerciales, para dificultar las actividades de las estructuras criminales dedicadas a la intimidación y al cobro ilegal.
