El mediocampista de 22 años se convirtió rápidamente en una pieza clave en la estructura de Néstor Lorenzo tras otro gran encuentro ante Ghana.
En la noche apacible de Kansas City, Gustavo Puerta enarbola un monólogo revolucionario. Su figura infatigable aparece por todos lados: corre, presiona, distribuye, interpreta e incluso se anima a mirar el arco rival. Lo hace con la naturalidad de quien lleva años instalado en la élite, en el máximo escenario del planeta futbolístico, aunque hasta hace poco construía su carrera lejos de los grandes focos en equipos de segunda división tras no haber debutado siquiera en la máxima categoría del fútbol de su país. Hoy, con 22 años, su nombre retumba en las redes sociales y en medio de la fiesta que más de 40.000 hinchas montaron en el corazón de Misuri: todos coinciden en que, además de revelación mundialista, es el alma de su país.
Ante Ghana volvió a demostrar por qué Néstor Lorenzo apostó por él en lugar de Richard Ríos, quien era indiscutido en el tridente de mediocampistas nacional. Puerta, como a lo largo de todo el campeonato, fue uno de los puntos más altos de su estructura: colaboró en la marca, alternó posiciones con Jefferson Lerma y James Rodríguez, aportó claridad en la circulación y encontró los momentos justos para acelerar. Fue, según las estadísticas, el jugador que más kilómetros recorrió, una exhibición incansable: “Terminé un poco cansado, pero eso es parte del trabajo”, dijo después del partido.
“No tengo palabras para describir este momento. Es un sueño hecho realidad, soñé con este momento y gracias a Dios lo conseguimos. Es un equipo que juega con el corazón, que juega con el alma en cada pelota, vamos como si fuera la última”, aseguró después de otra noche especial para un equipo que controló el trámite, sufrió poco y atizó la ilusión de todo un pueblo que piensa en que la Copa Mundial no es una utopía.
Puerta debutó con la camiseta de la Selección en noviembre de 2025, entró en el equipo como titular en la Copa Mundial y le abrió una nueva dimensión, interpretando diferentes roles y cumpliendo distintas funciones durante un mismo trámite. Colombia ganó recorrido, disciplina, agresividad en la marca y una circulación más simple. Su sacrificio apuntaló a Jefferson Lerma en la marca para equilibrar a un sistema eminentemente ofensivo y su talento, su visión, su capacidad de pase y su panorama lo presentan como socio ideal de James Rodríguez, quien puede aparecer más cerca del área rival sin la necesidad de retroceder en el campo para involucrarse en la elaboración. Además, su presencia le garantizó mayores libertades a Jhon Arias, autor del 1-0 ante los africanos, para soltarse en ataque.
Puerta hace fácil hasta lo más complejo: juega hacia adelante cuando puede, pausa cuando corresponde, rompe líneas con pases y conducciones e incluso sostiene el orden defensivo. “El profe me pide mucha versatilidad. Cuando me pone por derecha, por izquierda, a veces me ha puesto de cinco. La verdad que me siento muy cómodo y solo trato de ayudar al equipo en todo lo que me toca”, explicó el mediocampista a FIFA.com.
Esa capacidad para ocupar distintos espacios se convirtió en una de las claves del equipo de Lorenzo con un mediocampo versátil que se convirtió en una de sus mayores fortalezas: “Todos nos acoplamos mucho al sistema del profe. Jugamos en distintas posiciones, entonces yo creo que eso para el profe le da una facilidad a la hora de plantear los partidos”, agregó.
Lorenzo ya había visto algo en él mucho antes de que la Copa Mundial lo pusiera bajo la mirada de todos. “Está haciendo un gran Mundial. A Gustavo lo citamos por primera vez cuando estaba en el Bogotá, en la segunda división de Colombia, y ahora en el Racing de Santander también. Lo fui a ver cuando estaba en el Hull City, todos equipos chicos o de segunda, pero siempre lo vimos como un volante completo, inteligente, con personalidad, a pesar de su edad. Interpreta muy bien los tiempos del juego y de pronto nos da pausa, de pronto nos acelera el juego, clarifica. Creo que se está convirtiendo en un jugador muy importante”, destacó el entrenador ante la pregunta de FIFA.
La historia de Puerta es la de un jugador que llegó con un camino distinto. Nunca debutó en la Primera División colombiana: se formó y se destacó en Bogotá F. C., de la Primera B. Capitán de la selección Sub-20 de Colombia, se empezó a mostrar al universo futbolístico como referente de aquel equipo protagonista. Los ojeadores europeos posaron sus ojos sobre sus actuaciones y en enero de 2023 fue fichado por Bayer Leverkusen, que poco después sería campeón invicto de la Bundesliga con Xabi Alonso, pero no llegó a sumar minutos oficiales. Sin minutos, llegaron cesiones y nuevos desafíos en Nuremberg, Hull City y finalmente Racing de Santander, donde encontró continuidad, confianza y un lugar desde el cual impulsarse hasta la selección mayor en un club que consumó su regreso a la máxima división española con Puerta como figura.
Hasta hace no mucho, su presencia como titular en la Copa Mundial no estaba escrita de antemano. Puerta fue uno de los últimos en ganarse un espacio en la lista y terminó entrando en una zona del campo donde Richard Ríos, con mayor recorrido internacional, aparecía como el titular natural. Pero el Mundial también se construye con irrupciones inesperadas y la suya fue resonante: “Me encanta cómo juega ese pelado porque no le pesa la camisa”, lo elogió el propio Ríos después del debut ante Uzbekistán. “Me parece súper excelente que le esté pasando lo que le está pasando, porque se lo merece, se lo ganó a pulso, nadie se lo regaló”.
El respaldo interno también fue decisivo para que Puerta pudiera afirmarse sin sentir el peso del escenario. “El respaldo que me han dado todos los compañeros ha sido increíble. Me dicen que disfrute el Mundial, que juegue como sé hacerlo. Esa confianza para mí ha sido muy importante y creo que lo he demostrado”, contó el mediocampista.
Santiago Arias, lateral derecho y un histórico de su país, también lo resumió desde adentro: “Gustavo es un chico que ha hecho las cosas bien, que se ha ganado su puesto, que no le queda grande nada. En esta Selección, todo el que viene por primera vez se le arropa como si llevara mucho tiempo”.
Puerta, mientras tanto, prefiere no salirse de su eje. Escucha los elogios, los agradece y vuelve al punto de partida: el equipo. “Lo tomo con mucha humildad. Para mí es de mucha alegría saber que la gente habla así de mí, pero tengo que estar enfocado en lo realmente importante que es el Mundial, seguir ayudando al equipo, seguir haciendo un buen trabajo, que después lo de afuera se irá dando”.
