El tercer día de Sabor Barranquilla también estuvo marcado por las historias de quienes, detrás de cada producto, han encontrado una manera de salir adelante y convertir sus ideas en negocios.
Noticias Coopercom recorrió varios de los stands de emprendedores presentes en el evento para conocer de cerca esas historias, sus fuentes de inspiración y el trabajo que hay detrás de propuestas que hoy buscan conquistar nuevos clientes.
Entre ellas está Helen Vargas, creadora de Chichaland, un emprendimiento que nació en medio de una etapa difícil de su vida. Después de quedarse sin empleo y buscando tener cerca algo que le recordara sus raíces venezolanas, decidió preparar chicha en casa. La primera vez hizo una cantidad considerable y una amiga la animó a venderla. Lo que comenzó como un intento terminó convirtiéndose en un negocio que hoy busca diferenciarse con sabores y productos que cambian cada mes.
“Este emprendimiento nace de las ganas de querer salir adelante, de lo bonito que es emprender, de conocer muchas personas que conecten con la marca”, contó Helen durante su visita a Sabor Barranquilla. La propuesta tiene como punto de partida la chicha tradicional, pero se reinventa constantemente. Entre las opciones que actualmente ofrece está el chichabón, una combinación de fresa, banano, oblea, chocolate untable y una crema elaborada a base de chicha.
También cuenta con una línea de helados de chicha con sabores como maracuyá, fresa y corozo, además de su preparación tradicional, en la que busca conservar el sabor característico de la bebida. Para Helen, llegar a Sabor Barranquilla representa una oportunidad para darle mayor visibilidad a su emprendimiento y conectar con nuevos públicos.
“La oportunidad es abismal, ya que la magnitud de las ferias es impresionante. Uno se da a conocer muchísimo, la visibilidad, que puedan conocer mi producto y esta propuesta que yo traigo el día de hoy para mí es una bendición”, aseguró.
Un negocio familiar con más de una década
Entre los emprendimientos que también buscan crecer está Rorros, un negocio familiar que lleva más de diez años en el mercado y que actualmente funciona en el Centro Comercial Metro Centro.
Su historia también tiene un componente familiar. Elvin Villalobos explicó que el nombre nació como homenaje a un perro que acompañó durante años a su familia y que hoy ya no está, pero continúa presente en sus recuerdos. La posibilidad de participar en Sabor Barranquilla representa para ellos una oportunidad de mostrar su marca a nuevos clientes y, por qué no, pensar en llevarla a otros espacios.
“Estamos de verdad muy felices. Esta es una oportunidad que tenemos de hacer ver la marca también, de que muchas personas nos conozcan y también viendo la posibilidad de tener otro punto con el favor de Dios”, contó Elvin.
Historias como las de Chichaland y Rorros muestran otra cara de Sabor Barranquilla. Más allá de los platos y productos que llegan a las mesas, el evento también se convierte en una vitrina para personas que han encontrado en el emprendimiento una forma de construir futuro, mantener vivas sus historias y abrirse camino en el competitivo mundo de los negocios.
Redacción: Alejandro Sandoval
Foto: Alejandro Sandoval
