domingo, septiembre 20, 2026 12:21 am

Casa AtlánticoJacqueline Rojas propone convertir el guandú en motor de la economía de Sibarco

Jacqueline Rojas propone convertir el guandú en motor de la economía de Sibarco

por Alejandro Sandoval Navarro

El guandú es mucho más que uno de los ingredientes tradicionales de la cocina de Sibarco. En este corregimiento de Baranoa, Atlántico, la apuesta ahora es que este producto también se convierta en una oportunidad para fortalecer la economía campesina, impulsar el turismo comunitario y abrirle espacio a nuevas generaciones de emprendedores.

Así quedó planteado durante el lanzamiento del Festival del Guandú Seco con Chicharrón, un encuentro en el que productores, mujeres campesinas y representantes del territorio hablaron sobre el presente y el futuro de una tradición que ha pasado de generación en generación.

Una de esas voces es la de Valeria Escobar Yaya, una joven de 20 años que hace parte de la Asociación de Mujeres Campesinas de Sibarco. Para ella, participar en este proceso significa mantener vivo un conocimiento que aprendió de su mamá y sus abuelas.

“Tomamos esta iniciativa para reactivar la economía del pueblo y que los visitantes vengan, conozcan y prueben nuestros productos”, explicó Valeria.

El guandú, tradicionalmente utilizado en preparaciones como el sancocho, también está encontrando nuevas formas de llegar a la mesa. En Sibarco ya se elaboran arroz, galletas, avena y harina a partir de este producto, una transformación que, según sus protagonistas, permite ampliar sus posibilidades comerciales.

Precisamente, durante el conversatorio realizado en el lanzamiento del festival, Jacqueline Rojas, exdirectora del SENA, destacó que el futuro del guandú también depende de fortalecer su producción desde el campo.

Rojas señaló que existen técnicas y tecnologías que podrían permitir que el cultivo no tenga que limitarse a una cosecha al año, sino que pueda alcanzar dos o incluso tres producciones, dependiendo de las condiciones.

Para la exdirectora del SENA, esto requiere una alianza fuerte con los campesinos, pero también una estrategia que permita llevar la experiencia gastronómica de Sibarco más allá del corregimiento.

El turismo comunitario, dijo, puede convertirse en una herramienta para que las matronas y emprendedoras compartan sus conocimientos en otros espacios, como hoteles y celebraciones, llevando consigo no solo el producto, sino también la cultura que existe detrás de cada preparación.

La innovación es otro de los caminos que planteó Rojas. Además del tradicional sancocho, destacó la posibilidad de transformar el guandú en harina, brownies, galletas y otros productos que permitan ampliar el mercado.

El desafío, en ese sentido, es evitar que el guandú quede reducido a una sola preparación. La apuesta es que pueda mantenerse como parte de la identidad de Sibarco, mientras se convierte en una alternativa para generar ingresos y nuevas oportunidades.

Para Valeria, el relevo generacional también resulta fundamental. La joven considera que más personas de su edad deberían acercarse a estas tradiciones para aprender de los sabedores que todavía conservan los conocimientos sobre el festival y las preparaciones del guandú.

Entre tradición, innovación y turismo comunitario, Sibarco busca que el guandú no solo permanezca en sus cocinas, sino que también pueda recorrer otros escenarios y convertirse en una expresión viva de la cultura y del trabajo de su gente.

Redacción: Alejandro Sandoval 

Foto: Noticias Coopercom