Una tarea de español terminó abriendo una puerta que Juan Eduardo Fontalvo Sarmiento, conocido artísticamente como Juaned, no sabía que estaba buscando. A los 14 años, lo que comenzó como un ejercicio para escribir un poema terminó convirtiéndose en su primera canción y, con el tiempo, en una pasión que hoy lo lleva a presentarse en escenarios de Barranquilla y a proyectarse dentro de la escena urbana.
Antes de pensar en micrófonos, estudios de grabación y tarimas, Juaned tenía otra meta. Desde los tres años y medio, el fútbol comenzó a ocupar un lugar importante en su vida y todavía hoy continúa siendo parte fundamental de su rutina.
La música apareció casi por casualidad.
Mientras cumplía aquella tarea escolar, comenzó a jugar con las palabras hasta encontrar una historia que podía convertirse en canción. Desde entonces, escribir dejó de ser únicamente una actividad académica y pasó a convertirse en una manera de expresarse.
Con el tiempo llegaron nuevas letras, rimas y sonidos. Una compañera de colegio se convirtió en inspiración para dos de sus primeras composiciones: ‘Te pienso’ y ‘Cruzamos miradas’. Juaned decidió grabarlas y llevarlas a las plataformas digitales, sin imaginar que la respuesta terminaría impulsándolo a tomarse la música más en serio.
El recibimiento en redes sociales y plataformas musicales lo llevó a dar el siguiente paso: los escenarios. Sus primeras presentaciones llegaron en diferentes colegios de Barranquilla, donde encontró una respuesta que terminó confirmando que sus canciones podían conectar con otros jóvenes.
Del colegio a la escena urbana
Como todo artista que comienza a construir su identidad, Juaned también atravesó una etapa de dudas y exploración. En ese proceso encontró en el trap un sonido con el que se sintió identificado.
Su acercamiento al género comenzó a tomar forma con ‘Amiri’, canción que marcó una nueva etapa y le permitió experimentar con una propuesta distinta.
Ahora, con 18 años, trabaja en ‘New vibes’, un EP con el que busca darle mayor identidad a su proyecto artístico y abrirse espacio dentro de la música urbana.
El proyecto ya tiene una carta de presentación: ‘Perfume de coco’, mientras prepara el lanzamiento de ‘Braids’, otro de los temas que harán parte de esta nueva etapa.
Un artista que no deja el fútbol
Aunque el micrófono cada vez tiene más protagonismo, Juaned no piensa abandonar el balón.
El fútbol continúa ocupando buena parte de su tiempo y la música se ha convertido en ese espacio creativo que aprovecha entre entrenamientos, partidos y responsabilidades académicas.
En esa combinación encuentra su equilibrio: mientras el deporte le exige disciplina y constancia, la música le permite escribir, experimentar y convertir experiencias en canciones.
Su crecimiento también ha comenzado a llevarlo a escenarios de reconocidas discotecas de Barranquilla y a eventos relacionados con la música urbana.
Uno de los momentos que recuerda especialmente es su participación en 808 Fest, donde tuvo la oportunidad de presentarse ante un público vinculado a la escena urbana y compartir espacio con otros jóvenes talentos que vienen impulsando el trap desde Barranquilla.
Más allá de cantar sus propias canciones
Juaned tiene claro que su proyecto no termina en interpretar lo que escribe.
Uno de sus principales sueños es convertirse también en compositor para otros artistas y lograr que sus letras sean interpretadas por cantantes que hoy admira. Tampoco descarta que, en el futuro, pueda compartir una canción o un escenario con alguno de ellos.
Para él, escribir es una forma de transformar emociones, experiencias y situaciones cotidianas en historias que puedan ser escuchadas por otros jóvenes.
A sus 18 años, el camino apenas comienza. Entre entrenamientos de fútbol, estudios, sesiones de grabación y nuevas composiciones, Juaned busca construir una identidad propia dentro de la escena urbana barranquillera.
Su apuesta ahora está puesta en New vibes, un proyecto que representa una nueva etapa y en el que el trap se convierte en el vehículo para contar lo que piensa, siente y vive.
Mientras el balón sigue rodando, Juaned también comienza a encontrar su lugar frente al micrófono.
