Ubicado en el medio del océano Pacífico y al noreste de Australia está Kiribati, el país formado por 33 islas que ostentó por décadas la exclusividad de ser el primero en recibir el año nuevo, pero desde el 2011 la comparte con Samoa, país que decidió suprimir el 30 de diciembre y saltar la noche del 29 a la madrugada del 31.
Los 6500 habitantes de la isla de Kiritimati o isla de Navidad, en Kiribati, comparten el privilegio de recibir primeros el año nuevo con sus casi 200 000 vecinos del archipiélago de Samoa, ubicado a 2373 kilómetros de distancia, registró Clarín.
Pero Kiribati, único país en el mundo en tener territorios en los cuatro hemisferios, al igual que Samoa tuvo que realizar en su momento modificaciones y unificar el huso horario para poder festejar la llegada del nuevo año. Hasta 1995 la parte occidental del país iba 22 horas detrás de su parte oriental, pese a estar a una distancia de solo 1600 kilómetros.
Las intenciones del Gobierno eran turísticas y buscaban facilitar trámites y operaciones comerciales, afectadas por la diferencia horaria.
Sin embargo, la economía, el turismo o la calidad de vida de los habitantes de Kiribati no ha mejorado, por el contrario el archipiélago se perfila como el primer país que puede desaparecer como consecuencia del cambio climático y es comparado con la Atlántida.
Pero es tres horas más tarde, de los festejos en Kiribati y Samoa, que recibieron el 2020 a las 05:00 del 31 en Ecuador, que el año nuevo llega a Australia, donde empiezan a mostrarse a todo el mundo sus célebres y coloridos fuegos artificiales en Sídney, los que este fin de año entraron en controversia por los incendios que afectan al país y han consumido más de 3 millones de hectáreas.
Con once horas de diferencia de Kiribati, el año nuevo llega a Rusia y tres horas más tarde suena el Big Ben, sobre el río Támesis, en Londres. Seis horas después es el turno de EE. UU., con su tradicional festejo en Times Square en Nueva York.
Así mismo es el turno de países de Centroamérica y Sudamérica, donde a los festejos se suman tradiciones de vestimenta, comida o quema de monigotes como en Ecuador y Colombia.
Hawái y Tahití festejan 22 horas después que Kiribati cada año la llegada de otros 365 días, junto con Samoa Americana, Howland y Baker, tres islas ubicadas en el océano Pacífico que pertenecen a Estados Unidos.
