En las horas previas a la final de hoy entre España y Argentina, Jürgen Klinsmann nos cuenta cómo es prepararse para un Mundial y ganarlo.
Jugar una final de la Copa Mundial de la FIFA™ es un hito reservado a solo unos pocos elegidos, y la lista de aquellos que la han ganado es todavía más reducida.
Hoy, cuando entren en el Estadio Nueva York Nueva Jersey, los jugadores de España y Argentina tratarán de cumplir un sueño: levantar el trofeo de la Copa Mundial de la FIFA 2026™.
Jürgen Klinsmann, que venció con la República Federal de Alemania a Argentina en el partido decisivo de Italia 1990, contó a la FIFA que disputar la final de un Mundial es una experiencia sin parangón.
“Es un partido único, porque quienes participan en la final de un Mundial saben que, seguramente, solo lo vivirán una vez —afirmó—. Es un encuentro de una magnitud descomunal y todo el mundo sueña con él: jugadores, entrenadores, miembros del cuerpo técnico, aficionados… Todos sueñan con que su país sea finalista de un Mundial una vez en la vida”.
Klinsmann añadió que el reto de disputar semejante partido es más psicológico que físico. “Estás preparado, porque has jugado todo el torneo, llevas una racha positiva y llegas en un buen momento. Las dos selecciones finalistas están ahí por derecho propio —continuó—. Solo falta poner la guinda al pastel, de modo que hay que templar los nervios, conservar la calma y la serenidad y disfrutarlo hasta cierto punto. Dicho así, parece fácil, pero no lo es”.
Klinsmann, que disputó tres Mundiales y participó en otros dos como seleccionador, aseguró que es fundamental centrarse en el partido más que en el momento. “A ser posible, hay que atenerse al plan de juego y hacer lo que tu equipo necesita, mantener la cabeza fría y los pies en la tierra —apuntó—. Es un partido en el que confluyen infinidad de cosas y, normalmente, la calidad se acaba imponiendo”.
