Una ‘papa’ caliente, esa es la analogía más sencilla —y también precisa— para definir lo que es la Copa América 2021, que está programada para jugarse entre el 11 de junio y el 10 de julio de este año en Colombia y Argentina.
La pandemia del Covid-19 hizo que el torneo, propuesto originalmente para el 2020, se tuviera que correr un año para que así la Conmebol pudiera planear su exitosa realización, pero a un mes del puntapié inicial en Buenos Aires, lo único cierto es que en los dos países organizadores se viven situaciones complicadas en la salud y el orden público que generan dudas.
Mientras que Colombia está sumida en el caos por los días de manifestaciones y revueltas contra el gobierno de Iván Duque y por los saqueos y vandalismo que se están presentado en las ciudades, en Argentina preocupa el creciente número de casos y muertes por coronavirus: el país gaucho ya superó el umbral de los 66.000 fallecimientos a causa de la enfermedad.
Esto no quiere decir que el covid no sea un asunto alarmante en territorio colombiano, donde el llamado tercer pico ha venido elevando la meseta de casos.
Lo que sucede es que la situación social y la crisis de orden público que se vive en el país ha hecho que le cobertura mediática cambie de foco.
En los noticieros principales ya no se cuentan los contagios, sino la cantidad de saqueos en supermercados y bombas de gasolina; poco se habla de las muertes por la enfermedad, pero sí de las víctimas y heridos de los enfrentamientos entre los manifestantes y la Policía; y la cifra de vacunados se ve opacada por la reveladora estadística del Dane: en el 2020, la pobreza en Colombia llegó al 42, 5 %, que equivale a 21 millones de personas.
Las semifinales de la Liga no han podido llevarse a cabo porque falta que se juegue el último partido de cuartos de final entre Deportivo Cali y Deportes Tolima, aplazado por la incontrolable situación que se vive en la capital vallecaucana y sus alrededores.
El encuentro se tenía que disputar el sábado 1 de mayo y, al parecer, se realizará el 14 de este mes, retrasando todo el calendario.
Recién esta semana, Fernando Jaramillo, el presidente de la Dimayor, avisó que, de continuar la situación, se podría cancelar la Liga.
“Vamos a pensar qué pasa día a día, pero es una posibilidad latente por lo que sucede en el país”, dijo.
Y a nivel continental, los equipos colombianos no pudieron jugar en sus estadios los partidos de Copa Libertadores y Suramericana, y tuvieron que buscar ‘asilo futbolístico’ en Paraguay, Ecuador y Perú.
Pese a esta situación, Iván Duque, el presidente de la República, mantiene firme a Colombia como sede de la competición. “Sería absurdo no hacer la Copa”, aseguró esta semana.
Sin embargo, desde la Confederación Suramericana de Fútbol (Conmebol), se ve con angustia el drama que se vive en territorio nacional.
De hecho, el pasado viernes, Gonzalo Belloso, secretario general adjunto de la Conmebol, aseguró que se encuentra preocupado por el tema.
“Estamos encima de todo lo que está pasando y nos encontramos preocupados. Cambiamos los partidos de esta semana que se jugaban allí por un tema de garantías y para no complicar más las cosas, porque en caso de haber tenido problemas en estos juegos ya directamente sería difícil jugar ahí la Copa América. Sería una mancha fuerte y un enorme riesgo”, indicó.
Un sector de la prensa nacional, por su parte, se ha mostrado en desacuerdo con organizar la Copa.
Nicolás Samper, periodista deportivo bogotano, considera que lo más sano es “renunciar a ser sede”.
“Es lo más conveniente de acuerdo a lo que se vive a tan poco tiempo de arrancar y porque al parecer se nos olvidó que estamos en una pandemia que sigue cobrando víctimas. Convendría desistir porque, además, el riesgo de que el fútbol se convierta en una cortina de humo frente a los execrables hechos ocurridos en la última semana, es latente”, opinó.
A lo largo de la semana, además, usuarios colombianos de la red social Twitter hicieron tendencia un hashtag que se llamó: “#CopaAmérica2021”, en donde muchos manifestaron su desacuerdo con la realización del torneo.
Juan José Buscalia, reconocido periodista argentino, también considera que la situación es complicada, aunque dice que hay un margen de espera.
“Hay que ver cómo evoluciona la situación en Colombia de aquí a un mes, porque como están las cosas, si arrancara hoy, sería muy duro”, sostuvo.
Fuente : El País de Cali.-
