La violencia volvió a golpear a Soledad con el asesinato de Landis Mancilla Martínez, un joven de 19 años que, según su familia, tenía como mayor ilusión viajar a México para continuar su carrera deportiva.
El crimen ocurrió en la madrugada del lunes festivo en el barrio Villa Lozano, donde fue perseguido por un sicario que le disparó en repetidas ocasiones hasta acabar con su vida. Mientras las autoridades avanzan en las investigaciones para esclarecer los móviles del homicidio, su madre asegura que detrás de las versiones iniciales difundidas sobre el caso hay información que no corresponde a la realidad de su hijo.
De acuerdo con el reporte de la Policía Metropolitana de Barranquilla, el ataque ocurrió hacia las 12:20 de la madrugada en la calle 50C con carrera 16B. Landis recibió ocho impactos de bala en diferentes partes del cuerpo, entre ellas el cuello, el rostro, la cabeza, el pecho, el hombro derecho y una mano. Las primeras indagaciones establecieron que el joven había salido de su vivienda para buscar un teléfono celular y, minutos después, fue atacado por un hombre armado. Su cuerpo quedó en el lugar de los hechos y fue trasladado posteriormente por el CTI de la Fiscalía a Medicina Legal.
Sin embargo, la versión de su madre difiere de algunos de los detalles que circularon tras el crimen. La mujer aseguró que su hijo no alcanzó a advertir que iba a ser víctima de un atentado y cuestionó que se hayan difundido relatos que, según ella, nunca ocurrieron. “No pueden inventar cosas de una persona que ya no está. Digan lo que realmente pasó”, manifestó con indignación.
La madre recordó a Landis como un joven apasionado por el fútbol desde la infancia. Contó que se preparaba para viajar el próximo mes a México junto al profesor Roca, una oportunidad que representaba el sueño de su vida y que terminó frustrado por la violencia. También aclaró que la única anotación judicial que registró su hijo correspondía a un procedimiento ocurrido cuando recién había cumplido la mayoría de edad, relacionado con un arma en mal estado, proceso del que recuperó la libertad pocos días después.
Más allá del expediente, insiste en que Landis era un muchacho con proyectos y metas. Relató que el domingo, apenas unas horas antes de ser asesinado, compartieron un día especial en familia y que nunca lo había visto tan feliz. Incluso recordó que ese día permitió algo que normalmente le reprochaba: fumar un cigarrillo con un amigo cercano. “Fue mucha felicidad para él. Nunca lo había visto tan contento como ese domingo”, dijo.
Entre lágrimas, la mujer hizo un llamado a las autoridades para que concentren sus esfuerzos en combatir a los verdaderos responsables de la violencia que golpea a Barranquilla y su área metropolitana. “Persigan al delincuente, no al trabajador. Aquí están muriendo muchos jóvenes y también personas inocentes en medio de las balas. Eso no puede seguir pasando”, expresó.
El caso de Landis Mancilla se suma a la lista de jóvenes cuyas vidas han quedado truncadas en medio de la escalada violenta que atraviesa el área metropolitana. Mientras la investigación continúa para identificar al responsable del crimen, su familia solo espera que el asesinato no quede impune y que el nombre del joven sea recordado por sus sueños y no por la forma en que perdió la vida.
Redacción: Alejandro Sandoval
Foto: Alejandro Sandoval
