Sabanalarga amaneció conmocionada el pasado jueves, 28 de agosto, tras conocerse la noticia de que el joven muerto en un enfrentamiento con uniformados de la Policía no era un desconocido para la comunidad, sino Sebastián Andrés Coronado Rivas, de 18 años, recordado por muchos como un muchacho alegre, destacado estudiante y apasionado por el baloncesto.
La versión oficial señala que Coronado participó en el hurto de una motocicleta en el municipio de Baranoa, en compañía de otro joven de 17 años. Tras la denuncia del hecho, una patrulla de la policía emprendió la persecución que se extendió hasta la vía Cordialidad, a la altura del kilómetro 80, jurisdicción de Sabanalarga.
Según el reporte, los uniformados hicieron la señal de alto a los dos hombres, quienes se movilizaban en la moto hurtada, pero estos habrían hecho caso omiso y respondido con disparos. En la reacción policial, Coronado resultó herido y posteriormente falleció, mientras que el menor que lo acompañaba sobrevivió con lesiones.
“La respuesta policial logró dar con los dos sujetos. Estos esgrimieron un arma de fuego en contra de los policías, lo que produce una reacción por parte de los uniformados, quienes hacen uso de sus armas de dotación”, señaló la institución en un comunicado.
El coronel John Harvey Peña, comandante de la Policía del Atlántico, agregó que los implicados fueron auxiliados por los mismos uniformados y trasladados hasta la Clínica San Rafael de Sabanalarga. Allí se confirmó la muerte de Sebastián.
La noticia cayó como un balde de agua fría entre familiares, amigos y vecinos. En redes sociales se multiplicaron los mensajes de despedida y las dudas sobre lo sucedido. Para muchos, la versión policial contrasta con la imagen que conocían de él, pues se mostraba como un estudiante universitario, que se destacaba en el deporte y proyectaba un futuro prometedor.
Entre la versión oficial y el recuerdo comunitario, queda la sensación de una tragedia marcada por la contradicción; un muchacho que parecía tener todo para triunfar, pero que terminó atrapado en circunstancias que aún generan preguntas sobre su verdadera historia.
Redacción: judiciales
