El Gobierno Nacional dio apertura formal a los trabajos de reconstrucción, ampliación y adecuación urbanística del Tajamar Occidental, una obra estratégica llamada a redefinir el perfil logístico y turístico de Barranquilla. Durante el acto protocolario, que contó con la presencia de las autoridades locales del Atlántico y del Distrito, el presidente Abelardo De la Espriella destacó que la intervención de este sector no solo devuelve la operatividad a la desembocadura del río Magdalena, sino que reactiva la vocación portuaria de la ciudad mediante la proyección de un mayor calado operacional para el ingreso de buques de gran tonelaje.
Para la ejecución de esta infraestructura se destinará una inversión aproximada de $380.000 millones enfocada en la recuperación, estabilización y transformación de casi cinco kilómetros de estructura sobre la margen fluvial. Adicionalmente, el Ejecutivo confirmó la adición de $100.000 millones en obras complementarias aportados por la Nación, garantizando un esquema financiero articulado con el Distrito. El proyecto contempla un plazo de ejecución de 12 meses y proyecta la generación de más de 1.500 empleos directos e indirectos, impactando de manera positiva a las canteras de la región y a las cadenas de valor asociadas a la construcción.
En su intervención, el jefe de Estado hizo alusión al valor histórico del río Magdalena como la principal arteria fluvial de Colombia y recordó cómo la intensa actividad comercial descrita en las crónicas literarias del Caribe quedó relegada durante años por falta de voluntad política. No obstante, resaltó la gestión del alcalde Alejandro Char en la estructuración de esta iniciativa, señalando que el plan integral no solo responderá a las necesidades del sector transporte y comercio exterior, sino que posicionará a la desembocadura como un espacio público monumental y sostenible abierto a toda la ciudadanía.
La dimensión social del proyecto incluye la articulación de programas específicos para las comunidades asentadas en la zona de influencia costera. En ese sentido, la Presidencia anunció un plan especial de acompañamiento dirigido a los pescadores de la franja fluvial, reconociendo su papel como actores clave en la identidad del territorio. La iniciativa busca integrar de forma activa a este gremio dentro del ecosistema económico del Tajamar, abriendo oportunidades de desarrollo productivo y comercialización sostenible a la par de las obras de adecuación.
Con la puesta en marcha de los trabajos técnicos, Barranquilla inicia la consolidación de uno de los proyectos de ingeniería costera más ambiciosos del país en la actualidad. La combinación de estabilización hidráulica, desarrollo urbanístico y fortalecimiento de la infraestructura portuaria se perfila como la plataforma que permitirá a la capital del Atlántico afianzar su liderazgo económico en la cuenca del Caribe, asegurando la sostenibilidad del canal de acceso y la integración socioeconómica de su población litoral.
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