La Gobernación del Atlántico culminó la construcción de las redes de alcantarillado en seis barrios de Soledad, una intervención que alcanza el 100 % de ejecución y transforma las condiciones de saneamiento básico de comunidades que durante décadas convivieron con conexiones artesanales y aguas residuales en las calles.
El proyecto beneficia sectores de Antonio Nariño, Villa Rosa, Villa Estefany, La Alianza, Las Colonias II y Altos de la Metro. En conjunto, la infraestructura permite conectar a más de 3.400 usuarios al sistema y abre el camino para mejorar el entorno urbano y avanzar posteriormente en la pavimentación de vías.
El secretario de Agua Potable y Saneamiento Básico del Atlántico, Ernesto Barros, explicó que la iniciativa fue viabilizada por el Ministerio de Vivienda y respaldada financieramente por la administración departamental. “La Gobernación hizo una inversión cercana a los $23.000 millones para solucionar el saneamiento básico y mejorar la vida de muchos soledeños”, afirmó.
La intervención contempló cerca de 18 kilómetros de redes, 292 pozos de inspección y 3.484 conexiones domiciliarias. Del valor total de $23.045 millones, $19.888 millones correspondieron a la ejecución de las obras y $3.157 millones a la interventoría.
Barros precisó que la infraestructura ya superó las pruebas técnicas y está en condiciones de operar. “El proyecto está ejecutado en un 100 %, totalmente terminado, probado y funcional. Este beneficio ya es una realidad para las comunidades”, señaló el funcionario.
El siguiente paso será formalizar la entrega del sistema a Triple A, empresa que asumirá su operación y la atención posterior de los usuarios. La transferencia permitirá que solicitudes relacionadas con el funcionamiento cotidiano, como eventuales taponamientos o necesidades de mantenimiento, sean atendidas directamente por el operador.
Antes de cerrar ese proceso, el contratista atiende reclamaciones presentadas por habitantes de algunos sectores debido a afectaciones puntuales ocasionadas durante la construcción, entre ellas daños en andenes o fisuras atribuidas al tránsito de maquinaria en calles estrechas.
“Hemos decidido atender todas las reclamaciones antes de hacer la entrega formal del proyecto”, puntualizó Barros. Con ello, la Gobernación busca que el recibo de la infraestructura se realice después de resolver los compromisos pendientes con las familias y verificar las condiciones de los espacios intervenidos.
Fuente: Gobernación del Atlántico
