El Liverpool tocó el cielo de la Champions en Madrid ganando al Tottenham.
14 años después, los ‘red’ conquistaron la ‘orejona’ y ya suman seis, a sólo una del Milan.
Un título que se le escapó el año pasado al Liverpool y a Klopp que por fin gana una final europea tras tres perdidas.
Lo hizo a la cuarta, en la primera entre dos equipos ingleses en la Champions y que no pasará a la historia por el fútbol que se vio. Sí por el colorido en las gradas, los cánticos y esas cosas tan británicas.
El Liverpool fue la cara alegre de la Champions y la triste, el Tottenham que no pudo llegar y besar el santo en su primera final de la Copa de Europa.
No lo tuvo fácil el equipo de Pochettino que a los 23 segundos vio como Skomina, el árbitro, señaló penalti –el más rápido de la historia de la Champions–contra el Tottenham por mano de Sissoko a centro de Mané en una acción en la que el balón le dio antes en el cuerpo al jugador de los Spurs.
Una mano que para muchos es muy dudosa y habrá otros que dicen que esos penaltis en las finales no se pueden pitar y menos a los 25 segundos.
Skomina decidió que era penalti y no dudó en señalarlo y ni el VAR le contradijo. Salah no falló y en el minuto dos, el Liverpool mandaba por 0-1.
