domingo, junio 7, 2026 1:05 pm

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Luto en el vallenato: falleció el maestro Ovidio Granados

por Redacción: Noticias Coopercom

El folclor vallenato está de luto tras el fallecimiento del maestro Ovidio Granados Melo, reconocido como uno de los más importantes reparadores de acordeones del país. Su deceso se registró el viernes 5 de junio en el Instituto Cardiovascular del Cesar, donde permanecía bajo atención médica tras sufrir complicaciones derivadas de una isquemia.

Nacido en el corregimiento de Mariangola, Cesar, Ovidio Granados construyó una trayectoria que lo convirtió en una verdadera leyenda dentro del universo vallenato. Conocido cariñosamente como el “cirujano de los acordeones”, dedicó más de seis décadas a la reparación y mantenimiento del instrumento insignia del género, ganándose el respeto y la admiración de músicos de toda Colombia.

Desde su tradicional taller ubicado en el barrio Los Caciques de Valledupar, levantó un legado que trascendió generaciones. Allí llegaban acordeoneros consagrados y jóvenes talentos en busca de sus conocimientos y de las hábiles manos que devolvían la vida a sus instrumentos.

La noticia de su partida generó múltiples mensajes de condolencia. Uno de los más sentidos fue el de su hijo, Hugo Granados, quien expresó a través de sus redes sociales su agradecimiento por las enseñanzas recibidas.

“Dios mío, solo agradecimientos por ser hijo de un ser maravilloso como lo fue mi viejo. Enseñanzas, amor y buenos consejos era lo que brotaba de su corazón. Ve con Dios, mi viejo querido. Por siempre”, escribió.

Además de su labor como reparador, Ovidio Granados también tuvo una destacada participación como acordeonero. En 1959 integró el conjunto Los Playoneros del Cesar y, en 1968, hizo parte de la primera edición del Festival de la Leyenda Vallenata, donde ocupó el segundo lugar en el concurso de acordeoneros, siendo superado únicamente por el legendario Rey Vallenato Alejo Durán.

Con la partida de Ovidio Granados se despide un hombre que dedicó su vida al vallenato, pero cuyo legado permanecerá vivo en cada acordeón que pasó por sus manos y en la memoria de quienes encontraron en él a un maestro, un consejero y un guardián de la tradición musical colombiana.