La muerte de Sebastián David Palomino Orozco, un joven de 21 años abatido por la Policía en el barrio Carlos Meisel, continúa rodeada de interrogantes. Mientras las autoridades mantienen reserva sobre varios aspectos del caso, sus familiares aseguran que todavía no tienen claridad sobre lo que realmente ocurrió durante la madrugada del pasado domingo.
Según relató Anny Paola Toro Orozco, prima del joven, la información que poseen hasta ahora proviene únicamente de la versión entregada por los uniformados que participaron en el procedimiento. De acuerdo con ese relato, todo comenzó cuando un amigo de Sebastián llegó hasta su vivienda, cerca de las 3 de la madrugada, luego de haber sido golpeado durante una riña ocurrida en una fiesta del sector.
La familia asegura que ese hombre buscó a Sebastián para que lo acompañara y lo respaldara frente a quienes presuntamente lo habían agredido. A partir de ese momento se habría desencadenado una serie de hechos que terminaron con la muerte del joven.
Según la versión conocida por sus allegados, Sebastián habría llegado hasta el lugar donde se realizaba la fiesta y allí se produjo una nueva confrontación. En medio de la discusión, presuntamente accionó un arma de fuego e hirió a dos personas. Sin embargo, la familia afirma que desconoce quiénes son los lesionados, dónde ocurrió exactamente la reunión o qué sucedió después de ese momento.
Lo que sí tienen claro es que, tras el altercado, Sebastián regresó hacia su vivienda y fue perseguido por unidades de la Policía que ya habían sido alertadas sobre lo sucedido. La persecución terminó en el techo de una vivienda del barrio Carlos Meisel, donde el joven recibió disparos que acabaron con su vida.
La principal duda de sus familiares gira alrededor de la versión según la cual Sebastián habría apuntado con un arma a uno de los uniformados antes de ser abatido. Según su prima, varios testigos aseguran que el joven habría sido desarmado previamente durante la riña ocurrida en la fiesta, por lo que cuestionan con qué arma habría amenazado a los policías.
Además, sostienen que durante la inspección realizada en la vivienda no fue hallado ningún armamento y que varios menores de edad que estaban con Sebastián fueron retenidos e interrogados por las autoridades.
Por ahora, la familia pide explicaciones más detalladas sobre lo ocurrido. Aseguran que desconocen incluso cuántos disparos recibió el joven y esperan que las investigaciones permitan reconstruir los hechos para esclarecer las circunstancias en las que murió.
La Policía Metropolitana de Barranquilla confirmó el procedimiento, aunque hasta el momento no ha entregado mayores detalles sobre el caso.
Redacción: Alejandro Sandoval
Foto: Alejandro Sandoval
