martes, abril 21, 2026 9:45 am

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Monarquía del Carnaval del Bordillo deslumbró y contagió de alegría en la tradicional Gran Parada de la Luz

por Redacción: Noticias Coopercom

En su primer desfile por la carrera 44, la monarquía del Carnaval del Bordillo deslumbró y contagió de alegría a los miles de asistentes que se dieron cita en la tradicional Gran Parada de la Luz, evento que marca oficialmente el inicio de la temporada decembrina y el camino festivo hacia el Carnaval.

La carroza que acompañó a los reyes de La 44 rindió un sentido tributo a Barranquilla y a las nuevas obras icónicas que hoy la consolidan como una ciudad de grandes experiencias. La Luna del Río, el Puente Pumarejo, la Catedral Metropolitana, la Intendencia Fluvial, entre otros símbolos representativos, se integraron en un diseño vibrante que exaltó la transformación urbana y cultural de la capital del Atlántico.

Por su parte, el traje de la reina Sharon Hurtado evocó una “Chispita”, una propuesta que fusiona luz, fantasía y exuberancia. Este vestuario convirtió el brillo en un lenguaje propio y se presentó como un verdadero espectáculo en movimiento, capaz de abrazar la noche y transformarla en escenario. “Este diseño es un homenaje al brillo, la magia y, sobre todo, al esplendor que iluminan las fiestas navideñas en Barranquilla”, expresó la soberana.

Un Rey Momo que enciende tradición y esperanza

El Rey Momo Luis Mauricio Aragón se presentó como un farol encendido, símbolo de tradición, fe y esperanza, reflejando el espíritu barranquillero que cada 7 y 8 de diciembre enciende una luz para celebrar, agradecer, pedir, sanar y amar. “Que esta luz llegue a todos, que alumbre los corazones y anuncie, como cada año, que la Navidad ya está tocando las puertas de la ciudad más alegre del mundo”, manifestó el rey.

Los reyes infantiles iluminan el desfile

Los reyes infantiles, Ashley Gómez y Germán Palomino, también brillaron durante el desfile con vestuarios cargados de color, simbolismo y tradición. Sus trajes estuvieron inspirados en las velitas de colores que las familias barranquilleras colocan dentro de los faroles cada 8 de diciembre, una de las costumbres más queridas de la ciudad.

El diseño representó la luz como símbolo de alegría, esperanza y unión, transmitiendo un mensaje especial. “Iluminar a todos los niños del mundo y recordar que la infancia es el corazón del Carnaval y de nuestras tradiciones”, expresó la reina infantil. Por su parte, el Rey Momo infantil aseguró que esta luz “marca también el inicio del camino festivo, encendiendo oficialmente el espíritu del Carnaval que ya se siente cercano”.

Los vestuarios infantiles destacaron por sus tonos vibrantes, texturas dinámicas y delicados detalles artesanales que evocan el brillo de las velitas, el resplandor de los faroles y la magia del mes de diciembre en Barranquilla. Cada pieza fue concebida para transmitir movimiento, alegría y fantasía, elementos esenciales del universo infantil y del Carnaval.

De esta manera, el Carnaval de la 44 se suma y fortalece la labor social que lidera la Fundación Pan y Panela, que llega a su octava edición promoviendo programas sociales en beneficio de la comunidad.